Dos vehículos secuestrados por alcoholemia positiva de sus conductores

Dos automóviles fueron secuestrados en las últimas horas por personal de la Dirección de Tránsito de la Secretaría de Seguridad, luego de que sus conductores dieran resultado positivo en los respectivos test de alcoholemia durante operativos de control vehicular desplegados en distintos puntos de la ciudad. El primero de los procedimientos involucró a un hombre de 43 años que se desplazaba a bordo de una camioneta tipo pickup, a quien se le detectó un dosaje de 0,79 g/l de alcohol en sangre. El segundo caso tuvo como protagonista a un joven de 28 años que circulaba en un automóvil Dodge Spirit y cuyo control arrojó un resultado de 1,04 g/l, superando ampliamente el límite permitido por la normativa vigente de Alcohol Cero.

Intenso trabajo de las máquinas de obras públicas para reparar y desobstruir una boca de cloaca

Fotos Sergio Ortega
Personal de la Secretaría de Obras y Servicios Públicos realiza intensos trabajos esta mañana en Bv. Moreno al 1.000, en proximidades de la intersección con calle Las Provincias. 
El arquitecto Santiago Barceló confirmó que, en el lugar, una tapa de cloaca quedó medio metro debajo de la calle, tapada con asfalto. Para encontrarla, debieron romper la calle en un amplio sector. 

El objetivo es liberar el paso de líquidos cloacales, ya que la obstrucción en ese lugar genera numerosos inconvenientes en los barrios cercanos. 
El arquitecto Santiago Barceló, técnico de la Secretaría, sostuvo que “éste es uno de los tantos temas que tenemos pendientes, porque hay una tapa de cámara de cloaca medio metro bajo la calle tapada con asfalto”. 
 El profesional agregó que “cuando venimos a desobstruir nos encontramos con que no podemos acceder, y tuvimos que romper el piso para encontrar la cámara, y ahora vamos a levantar el aro para tener acceso hasta esta parte”. 

Barceló agregó que “el problema se genera con los picos de lluvia, porque las tapas de cámara no son herméticas, filtran agua con tosca y eso genera sedimento dentro de la red” y explicó que “en muchos de los barrios nuevos las tapas están rotas e ingresa líquido de lluvia con un caudal muy superior y no da abasto el escurrimiento de la red y sube, provocando pérdidas”.