El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

"Kibo" Carlotto encabezó el acto de señalización de la Comisaría como centro clandestino de detención

Fotos Sergio Ortega
La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación -a través de la Dirección Nacional de Sitios de Memoria- señalizó esta mañana la Comisaría local por su funcionamiento represivo durante la dictadura cívico militar. 
El acto está encabezado por Guido "Kibo" Carlotto, Secretario de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires. 
Se encuentran presentes sobrevivientes, familiares de detenidos – desaparecidos, organismos de derechos humanos y agrupaciones políticas y sociales. 

 En esta dependencia de la Policía de la provincia de Buenos Aires, operó un centro de reclusión ilegal durante la última dictadura cívico-militar que asaltó los poderes del Estado entre 1976 y 1983. 

Según consta en testimonios obrantes en el Archivo Nacional de la Memoria y en causas judiciales, en este lugar permanecieron detenidos hombres y mujeres perseguidos por su militancia política, social y gremial, muchos de los cuales fueron trasladados a otros centros clandestinos de detención de la localidad de San Nicolás. 
En esta comisaría se mantuvo secuestrados también a niñas y niños, durante el cautiverio de sus padres. 
Las operaciones represivas en San Pedro eran comandadas desde el Batallón de Ingenieros de Combate 101, a cargo del Área Militar 132, bajo el mando de los tenientes coroneles Manuel Saint Amant (entre 1975 y 1977) y Norberto Ferrero (entre 1977 y 1979), cuya jurisdicción abarcaba ciudades como San Nicolás, Ramallo, Pergamino y Baradero, entre otras.