El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

En un mes, hubo más de 20 roturas de instrumental y herramientas en distintas áreas del Hospital

La lista de elementos rotos
La Directora del Hospital, Dra. Elizabeth Walsh, dio a conocer, a través de “Telenoticias”, la lista de elementos que dejaron de funcionar o se rompieron durante el último mes. 
 La profesional dejó en claro que la situación le resulta llamativa y puede estar relacionada con posibles sabotajes. 
“Quiero manifestarlo a la población, porque en realidad lo que hay en el hospital le pertenece al pueblo. Es un servicio público de salud, y sucedieron acontecimientos que nos llaman la atención en el corto tiempo” indicó Walsh. 

“Me sorprende, porque el límite de vida útil lleva a una situación de mantenimiento en forma contínua, pero cuando la suma del hacer lleva a que esto si no se arregla jaquee el mantenimiento de un servicio, verdaderamente me preocupa” agregó la funcionaria. 
La nómina incluye la procesadora de Rayos X, la bomba de agua, la resistencia del esterilizador central, el ecógrafo y el tomógrafo axial computarizado, en este último caso durante los fines de semana. 
También se rompieron 8 tubos de luminoterapia y el ecocardiógrafo, y desaparecieron y volvieron a aparecer los electrocardiógrafos en varios servicios. El electrobisturí, la heladera de la sala de partos(en donde se guardan las vacunas), la correa del secarropas, el motor de la caldera y los caños de oxígeno central en terapia también forman parte de los elementos que sufrieron deterioros. 
La Dra. Walsh señaló como circunstancias sospechosas, además de la aparición del ratón muerto en la cocina, que forzaron puertas de las oficinas de archivo, registro civil, dirección y estadística. 
 Por último, hubo roturas en la fotocopiadora de facturación, la computadora utilizada para controlar al personal, se recalentaron los equipos de laboratorio procesadores de la empresa Roche y se pincharon dos cubiertas de la unidad de traslado.