A una década del asesinato de Ariel Lido Gomila la familia pregunta "¿Algo cambió?"

  Se cumplen hoy diez años del homicidio del productor viverista Ariel Lido Gomila , un hecho que el 6 de febrero de 2016 conmocionó a la comunidad de San Pedro y puso de manifiesto la compleja relación entre la inseguridad rural, el narcotráfico y los sectores de poder. El crimen ocurrió durante la madrugada, cuando Gomila, de 77 años, regresaba a su vivienda en un establecimiento rural del paraje El Espinillo tras una cena en la ciudad. Al arribar junto a su esposa, advirtió que la puerta de entrada había sido violentada por delincuentes que se encontraban en el interior cometiendo un robo. En medio del enfrentamiento, el productor recibió un disparo que le provocó la muerte poco después.

Sociedad Rural: “Tomaron la Municipalidad como una agencia de colocaciones para punteros”

La Sociedad Rural de San Pedro difundió un comunicado bajo el título “¿Cuánto más tenemos que soportar?” en el que denuncian a “una clase gobernante con delirios de sultanes que se empeñaron en destrozar nuestro Partido”. 
 Además, la comisión directiva expresa que “tomaron la Municipalidad como una agencia de colocaciones para punteros, amigos y familiares”. 
 Este es el texto completo: 
“Nada es nuevo en este país y mucho menos en este pueblo carcomido por la irresponsabilidad, la ineptitud y la complicidad de una clase gobernante, con delirios de sultanes que se ha empeñado en destrozar nuestro Partido. 

Seguimos en caída libre, perforando cuanta meseta aparezca en este descenso. Hablan de gestionar, controlar o investigar, y mientras tanto, los días pasan, acreditando en sus arcas personales haberes que no se ganan dignificando la responsabilidad que dicen tener. 
Al abandono general, la desidia y la inacción, le quieren sumar ahora como gran idea, un incremento descomunal de tasas. 
Dicen preocupados que las tasas están desfasadas y no puntualizan que las mismas no son un impuesto sino el pago de contraprestaciones de servicios que hoy, se brindan con deficiencias o directamente no existen. 
Como contrapartida han tomado la Municipalidad como una agencia de colocaciones para punteros, amigos y familiares, quedando al borde de promover hasta sus mascotas para que también se sumen al staff. 
Vivimos un festival de horas extras y de gastos innecesarios que para sostener, pretenden trasladar a la comunidad castigada sin piedad de manera constante. Si no les alcanza, dejen de gastar y dejen de cobrar sueldos de primer mundo en una ciudad que se devalúa todos los días. Si no van a investigar, si no van a gestionar, si no van a hacer NADA hasta que la campaña política los encierre, busquen por otro lado, pero no les sigan cargando la mochila a los vecinos. 
El cansancio de la comunidad ante el penoso espectáculo que hoy ofrecen casi todos, lamentablemente se convierte en un grito silencioso que lastima la historia de un pueblo que supo estar orgulloso de su buen pasar”.