Con el recambio de más de 2200 luminarias LED, se redujo un 46% el consumo eléctrico urbano

  La Secretaría de Obras Públicas y en un trabajo coordinado con COOPSER, continúa con la ejecución del plan de modernización del alumbrado público que ya alcanzó la renovación de 2277 unidades en diversos sectores estratégicos de la ciudad. El programa de infraestructura urbana contempla la sustitución paulatina de los antiguos equipos de sodio y vapor de mercurio por artefactos con tecnología LED de última generación. Esta reconversión tecnológica permite optimizar el rendimiento lumínico en la vía pública, mejorar la visibilidad urbana y brindar un servicio de mayor eficiencia general.

La Secundaria N° 16 de La Tosquera homenajeó a su primera promoción de egresados


Habían pasado 20 minutos de las 10 de la mañana. La escuela estaba lista. Por el camino de tierra y bajo un intenso sol, llegaban caminando: ella con su vestido nuevo fucsia y recién salida de la peluquería; él, con su camisa impecable y corbata roja. Y de pronto también apareció el tercero de ellos, bien peinado y con mirada gacha.

“¡Me van a dar un infarto!”, bromeó la directora cuando los saludó, aludiendo a su demora. “¡Es que somos las estrellas!”, retrucó ella.


María Fernández, Facundo Macchi y Julio Manzo son efectivamente las tres estrellitas que lograron su título secundario en la Escuela Secundaria N° 16 de La Tosquera. Forman la primera promoción de egresados del nivel, que el viernes tuvo su emotivo acto.

La escuela fue una fiesta, decorada para la ocasión. Familiares, docentes y no docentes de la institución y algunos vecinos acompañaron a los chicos durante una mañana plena de emociones, y en la que no faltó nada. Hubo desfile de egresados, discursos alusivos, premios, música a cargo de integrantes del Conservatorio Provincial de Música, un video de despedida y  hasta una obra de teatro ofrecida por la Sala Cuarta Pared.

Debajo de las letras doradas que formaban el “Egresados 2014” se ubicaron las tres estrellas. Lágrimas, risas, guiños de complicidad y expresiones de timidez... Todas las emociones estuvieron a flor de piel.

 María fue la encargada de decir las palabras preparadas por los egresados para el acto, un “intento de discurso”, como dijo ella. “Jamás imaginamos este momento ni que llegaría tan pronto. Se torna muy difícil tener que despedirse del lugar y las personas con las que crecimos ya que gran parte de nuestras vidas quedó acá adentro. Eso sí, jamás olvidaremos a todas esas personas que a pesar de nuestras dificultades y desánimos nos alentaban a seguir luchando para poder construir un futuro mejor (…) Sé que quizás no fuimos los mejores alumnos, pero pusimos todo de nosotros y hoy sentimos que todo ese esfuerzo valió la pena”, expresó la joven. “Es difícil de explicar lo que siente cuando a uno le toca abandonar el lugar que considera como a su hogar ya que crecimos dentro de este lugar”, remarcó también y finalizó: “Ojalá algún día podamos devolverles todo el amor y la dedicación que pusieron en cada uno de nosotros”.

Viviana Herrán, la directora, los despidió con sentidas palabras e invitó a los papás de todos los alumnos a acompañar a sus hijos en el camino de la educación, que abrirá puertas hacia otros horizontes.

Un brindis coronó la fiesta. Ya había pasado el mediodía y los sonidos de los parlantes se apagaban. Quedaban los pájaros, el río, los perros y una brisa cálida que levantaba un poco de tierra sobre el camino… y tres luces resplandeciendo dentro de la escuela.

                                                        Felicitas Bernasconi