El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Allanamiento en busca de residuos patogénicos detrás del Cementerio Municipal

Foto Pablo Martínez - La Radio 92.3
La Justicia dispuso que se realizara un allanamiento en un predio ubicado en la parte posterior del Cementerio Municipal. 
Con la retroexcavadora de una empresa particular y el apoyo de Bomberos Voluntarios, la Policía Científica buscó en sectores específicos restos de residuos patogénicos enterrados en el lugar. 
El procedimiento fue encabezado por la Dra. Gabriela Ates, titular de la UFI 7.

A principios de este año, los concejales Mario Sánchez Negrete y Ariel Ramanzini se presentaron ante la Justicia para formular una denuncia, en función del hallazgo de residuos en ese mismo lugar por parte del móvil de La Radio. 
 La publicación de las fotografías de esos elementos por parte del semanario “La Opinión” y datos aportados por funcionarios municipales al mismo medio en ese momento, fueron la base de la denuncia que radicaron los concejales. 
 Las explicaciones fueron, desde aquel entonces, contradictorias. Lo cierto es que, pasados ocho meses, las posibilidades de encontrar pruebas contundentes para la investigación se redujeron de forma notoria.