Homenaje a Marcelo Butti Arana en un nuevo aniversario de su secuestro y desaparición

En el marco del 50º aniversario del golpe de Estado de 1976, la Mesa por la Memoria, la Verdad y la Justicia de San Pedro realizará hoy un acto en homenaje a Marcelo Butti Arana, al cumplirse 49 años de su secuestro y desaparición. La actividad tendrá lugar a las 19 en la Plaza Belgrano, donde se llevará adelante el redescubrimiento de una baldosa recordatoria, lectura de poesías de su autoría y un cierre musical. Marcelo Butti Arana nació en San Pedro el 31 de enero de 1954. Al momento de su secuestro, el 17 de marzo de 1977, tenía 23 años, trabajaba en el Banco Galicia y estudiaba Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Militaba en la Juventud Universitaria Peronista (JUP) junto a su pareja, Alejandra Mónica Lapacó, quien también permanece desaparecida.

El Intendente sostiene que el comité de crisis es solo “una retórica de crítica y un espacio de catarsis”

La nota enviada por el Departamento Ejecutivo para comunicar su renuncia al Comité de Crisis incluye cinco puntos. 
El primero indica que “el espíritu de consenso no se alcanzó por las partes intervinientes” porque las “diferentes posiciones no solo no generan aportes efectivos sino que condicionan las decisiones de este Ejecutivo”. 

El Intendente entiende que “el pedido expreso del comité se vio prontamente alterado por la iniciativa de un sector político que anunció un plan con medidas inconsultas con el resto del comité”. La referencia es al proyecto presentado por el bloque del Frente de Todos. 
Además recuerdan que dispusieron “la aplicación de medidas de fondo a través de un decreto de emergencia que está vigente” y que fue desacreditado por el comité.
 Luego de ratificar sus decisiones sobre las bonificaciones y reclamar que otros sectores, como los gremios, apliquen medidas similares, el Intendente y su gabinete cuestionan el funcionamiento mismo del comité: “Estar presente en el comité de crisis es ser convocado a una retórica de crítica y es un espacio de catarsis sin la autocrítica de todos los sectores. Las urgencias requieren de un mejor aprovechamiento del tiempo”.