Hallan una garra fósil de un perezoso prehistórico juvenil en el Bajo del Tala

  El Grupo Conservacionista de Fósiles de San Pedro informó el hallazgo y la recuperación de una falange ungueal, comúnmente denominada "garra", perteneciente a un perezoso terrestre prehistórico. La pieza fue localizada en el yacimiento de Campo Spósito, situado en la zona del Bajo del Tala, un área reconocida por su riqueza paleontológica. Especialistas del Museo Paleontológico local lograron establecer que el ejemplar corresponde a un perezoso terrestre en plena etapa de desarrollo, probablemente del género Lestodon . Según las investigaciones, estas garras en estado adulto llegaban a medir más de 20 centímetros y cumplían funciones vitales para la supervivencia de la especie, siendo utilizadas como ganchos para alcanzar ramas de árboles o como herramientas de defensa ante amenazas.

La madre del joven buscado dice que “es un chico muy especial, muy inhibido, que no quería ir a la escuela”

María, la madre de Pablo Romero, el joven de 15 años que ayer desapareció cuando iba a la escuela de Mataderos, confirmó que encontraron la mochila que estaba perdida y dio detalles sobre la búsqueda en las últimas horas. 
“Apareció la mochila. La encontró un muchacho, que me dijo que estaba con los útiles tirada, y como era nueva la llevó para los hijos. Cuando entró al Facebook y vio la noticia, se asustó y la tiró al volquete” confirmó la madre. 

El hallazgo se produjo en Lucio Mansilla y Mateo Sbert bis, a unas pocas cuadras de la casa de Pablo, en Cucit 1560. 
Consultada sobre los motivos que pudieron llevar a que se diera esta situación, María reconoció: “Según hablamos con mi esposo renegaba de la escuela, no quería ir más. Pero siempre pensábamos que lo mejor era que fuera a la escuela. Ayer no fue con la bici, dijo que iba caminando”. 
La familia no advirtió que faltaba hasta el horario de salida del colegio: “Como tienen horarios rotativos, a veces sale a las 12 y a veces a la 1. Cuando lo fui a buscar a la escuela me llamó la atención la pila de libros y la carpeta que estaban tiradas, que dicen Pablo Romero. Lo primero que pensé es que era un berrinche, que se enojó y las tiró. Pero cuando voy a la escuela, me dicen que no llegó”. 
 María prosiguió con el relato de la búsqueda inicial: “Voy a la casa de una compañera y me dijo que nunca había llegado. Fui hasta la balsa (en Juan Ismael Giménez, pasando El Sueño del Tano) adonde va a pescar. Son los lugares a donde va, pero no estaba. No tiene Facebook, no va al centro, no tiene amigos que conozca”. 
 La madre lo describió como “un chico muy especial, muy único, muy inhibido, al que si le duele algo no lo dice, y si le pasa algo no te lo dice”. 
Uno de los motivos habituales de discusión es su reticencia a ir a la escuela. “Él quiere trabajar, pero va a cumplir 16 años, y ¿qué futuro puede tener si no estudia?” se preguntó. 
El joven llevaba, al momento de desaparecer, unas zapatillas Reebok negras, una campera con capucha gris y negra, una remera del mismo color, un pañuelo en el cuello y un pantalón negro. Llevaba una navaja y una gomera. Mide 1,69 y pesa 42 kilos.