El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

La familia que tuvo que irse de su casa por violencia sigue sin asistencia psicológica para sus hijos

Daniel, el jefe de la familia que debió salir de su casa por los episodios de violencia que sufrieron en Benefactoras Sampedrinas al 800, confirmó que hasta ahora su hijo no recibió ningún tipo de asistencia psicológica. 
El niño, de 11 años, estaba en la casa en momentos en que una banda juvenil ingresó por la fuerza. 

Uno de los delincuentes le puso una escopeta en la cabeza. 
 Ayer, se reunió con el presidente de la Comisión de Seguridad del Concejo Deliberante. Américo Quintana lo puso en contacto telefónico con la Secretaría de Desarrollo Humano. La respuesta del titular del área, Verónica Mosteiro, no fue la esperada. 
“No se pudo hablar nada porque empezó a los gritos. Me dijo que las cosas así no eran, que tendría que haber ido a Desarrollo Humano, y no a La Radio, que era un problema judicial y que se tenían que hacer caso el juez y la fiscal” indicó Daniel. 
La funcionaria, respondió enojada por la trascendencia del caso: “Me dijo que casos como el mío había veinte por día. Le dije que no me gritara, pero estaba sacada. Que alguien había empezado el problema, como que yo era el responsable”.