El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Grave amenaza armada contra obreros que construyen un supermercado chino

Foto Facebook La Radio
Un grupo de albañiles fue amenazado de muerte ayer, mientras desarrollaban tareas en una obra en construcción de un supermercado de capitales chinos, en Gomendio al 1500. 
Seis sujetos (uno de ellos de nacionalidad china), en dos vehículos se presentaron en el lugar y amenazaron con matarlos, exhibiendo armas de fuego. 

 Una de las víctimas relató a La Radio que “llegaron cinco sujetos armados y un chino, y nos dijeron que dejáramos de trabajar porque nos pegaban un tiro en la cabeza”. Los agresores, tras la intimidación, los obligaron a retirarse de la obra.
“Uno de los compañeros dice que el chino anduvo dando vueltas el domingo, viendo lo que pasaba” agregó. Los trabajadores confirmaron que la obra quedó parada y que en ese sitio se emplazará un supermercado, cuyos propietarios están relacionados con otro comercio del rubro ubicado en calle Belgrano. “Nos sacaron ellos diciendo que dejáramos las cosas, que no laburemos más, y que si queríamos seguir trabajando nos metían un “corchazo” agregó. 
Otro de los empleados, de nacionalidad paraguaya y domiciliado en González Catán, confirmó que “el chino me amenazó directamente de muerte, y me dijo que me iba a degollar”, explicando que “todos estaban armados”. 
Además, informaron que su situación laboral es absolutamente informal.