Un micro de larga distancia volcó en la Ruta 9 y hay decenas de heridos

  Un micro de larga distancia despistó y volcó durante la madrugada de este lunes en el kilómetro 178 de la Ruta Nacional 9, a la altura de la localidad de Gobernador Castro, dejando como saldo decenas de heridos con lesiones de diversa consideración. El siniestro se produjo cuando un colectivo de la empresa LEO, marca Scania Metalsur, perdió el control por causas que aún se intentan establecer y terminó volcando sobre el cantero central de la autovía. El vehículo era conducido por un hombre de 43 años y, según informaron fuentes policiales del Destacamento de Gobernador Castro, no se registraron terceros vehículos involucrados en el incidente. Al momento del accidente, el micro trasladaba a un total de 50 pasajeros. Ante la magnitud del hecho, se desplegó un importante operativo sanitario que contó con la intervención de ambulancias de las localidades de Gobernador Castro, Río Tala, Santa Lucía y San Pedro, las cuales trabajaron de forma coordinada para el traslado de los heridos ...

Reconocimiento internacional para María Eugenia Álvarez, nacida en Castro y enfermera de Evita

Informaciòn y fotos Fernando Chiodini - Radio Continental


El Parlamento Mundial Para La Seguridad y la Paz – Delegación Mercosur, entregó el “Premio a la Excelencia” a la enfermera María Eugenia Álvarez, como representante de todos los enfermeros y enfermeras en su día.

El reconocimiento recayó en quien fuera enfermera de Eva Perón. María Eugenia Álvarez es nativa de Gobernador Castro, y tiene familiares en nuestra zona.

La actividad tuvo lugar el lunes a la tarde, en Plaza de Mayo.


Foto Fernando Chiodini
La enfermera que atendió a Evita durante la enfermedad que terminó con su vida en 1952, recordó hace dos años, por Radio Continental a la "abanderada de los humildes".

"Era una señora exquisita, absolutamente accesible, muy dulce y adaptada a las circunstancias", aseguró en Antes Que Mañana Álvarez, que tenía 20 años cuando atendió por primera vez a Eva Perón, durante una operación de apendicitis a la que la primera dama argentina se sometió en 1950.

María Eugenia, que acompañó a Evita hasta su muerte, comenzó a formarse a los 15 años, llegó a ser directora del internado de enfermeras de la Fundación Eva Perón e integró equipos de apoyo humanitario enviados a varios países vecinos. Fue precisamente en uno de estos viajes donde conoció a Evita. "Ella fue a agradecer el trabajo de las enfermeras, yo era una de ellas, así que me dio la mano y me lo agradeció profundamente", relató.

Cuando supo que Evita la había elegido para trabajar con ella, "me quería morir, era una gran responsabilidad", recuerda Álvarez, que acompañó a la 'abanderada de los humildes' tanto en su convalecencia en el hospital como en la residencia que compartió con Juan Domingo Perón en Buenos Aires.

De la etapa final de la enfermedad, rescata la fortaleza de Evita para mantener su actividad y las visitas de miembros de la Fundación Eva Perón con quienes planeaba la construcción de obras sociales. "Aunque era una mujer enferma se reunía con los ingenieros para pensar las obras de la Fundación", explica la enfermera, que evoca Juan Domingo Perón como un hombre "muy familiar y agradecido".

De las últimas horas de Evita, Álvarez destaca la "claridad total" con la que hablaba pese a la medicación que le suministraban para paliar los intensos dolores que le provocaba la enfermedad y que le hacían caer en "una especie de sopor".

"El día 25 (de julio de 1952) estuvo dormida profundamente, y yo ya pensé que estábamos entrando en el final de agonía", agrega Álvarez, que atendía a Evita junto a los hermanos de la primera dama, que dormían en una estancia contigua.

Esa noche, Eva Perón tuvo un último momento de lucidez del que fue testigo de excepción su enfermera, que la ayudó a levantarse de la cama y llegar al baño. "Se lavó las manos y mirándose al espejo dijo: 'Ya queda poco' y yo le dije: 'Si señora, falta poquito para ir a la cama'. Ella me contestó: 'No María Eugenia, a mí me falta poco'. Yo temblaba", describió.

María Eugenia sostiene que escuchó las últimas palabras de Evita antes de entrar en un coma que terminó con su muerte a las 20.25 horas del 26 de julio. Tras escucharla por última vez, la enfermera recogió las últimas lágrimas de Evita en un pañuelo.

Aunque relató su experiencia en un libro y su historia sirvió para versiones televisivas sobre la vida de Evita, Álvarez no ve con buenos ojos algunas recreaciones sobre la primera dama, como el musical de Andrew Lloyd Webber y Tim Rice, aunque celebra el interés que todavía despierta su figura. "Ha cambiado todo muchísimo, porque ahora se ocupan mucho más de la figura de Eva Perón, que trasciende sobre todo por cómo fue como persona", apunta.

Sesenta años después de la muerte de Evita, María Eugenia no pudo olvidar la imagen del entonces poderoso general Perón despidiendo a su esposa: "Perón lloró como no había visto llorar a ningún hombre en mi vida", concluye.