Dos vehículos secuestrados por alcoholemia positiva de sus conductores

Dos automóviles fueron secuestrados en las últimas horas por personal de la Dirección de Tránsito de la Secretaría de Seguridad local, luego de que sus conductores dieran resultado positivo en los respectivos test de alcoholemia durante operativos de control vehicular desplegados en distintos puntos de la ciudad. El primero de los procedimientos involucró a un hombre de 43 años que se desplazaba a bordo de una camioneta tipo pickup, a quien se le detectó un dosaje de 0,79 g/l de alcohol en sangre. El segundo caso tuvo como protagonista a un joven de 28 años que circulaba en un automóvil Dodge Spirit y cuyo control arrojó un resultado de 1,04 g/l, superando ampliamente el límite permitido por la normativa vigente de Alcohol Cero.

Mamá de Tiara: “Hace muy poco la empecé a notar con golpes pero pensaba que se golpeaba con sus hermanitos”

Moira Lozano, la mamá de Tiara, dio un desgarrador testimonio a “La Radio” y manifestó que la llevó “muchísimas veces al Hospital porque tenía moretones en las piernas, en el brazo, en el ojo, no lo podía entender”.
La madre, de 21 años, atribuyó esos golpes a los juegos que tenía con sus hermanitos. “Hace muy poco la empecé a notar con los golpes. Como ella jugaba con los hermanitos pensaba que ella se golpeaba. Si mi hijo hubiera sabido, me hubiese dicho. Hablaba conmigo todo el tiempo, y nunca me dijo que le hubieran levantado la mano”, dijo respecto a su pareja, Mariano Casas, ahora detenido por el homicidio. “Una sola vez me golpeó pero no era para tomarlo como que me mataba a golpes”, justificó la joven mujer.

“Tampoco me golpeó para decir que es un hijo de puta, que me va a matar. Supuestamente era un tomón de cuello nada más, no lo tomé en cuento”, agregó. También dijo que al padre biológico de Tiara lo había dejado “porque me vivía matando a golpes”. Sin embargo, agregó que nunca realizó una denuncia. “Qué denuncias voy a hacer si cada vez que me encontraba me decía que me iba a matar”.

En relación a la agresión del padrastro, dijo: “Yo nunca me di cuenta, hasta el día en que me dijeron que la habían matado a golpes, y no lo podía creer”.