Pusieron en marcha el proyecto de intervención con mosaicos en homenaje a Agenor Almada

  Comenzó la transformación integral del Paseo Agenor Almada a través de una intervención artística colectiva que reúne a muralistas de diversos puntos del país. Durante la jornada de este sábado, más de 40 artistas especializados en la técnica de mosaiquismo dieron inicio a la primera etapa de este proyecto que busca poner en valor el espacio público y rendir tributo a la figura del emblemático nadador sampedrino. La iniciativa, que cuenta con la coordinación general de la arquitecta María Luz Méndez, se propone intervenir las estructuras del paseo con obras que fusionan la identidad local y el arte contemporáneo. El despliegue de los realizadores atrajo la atención de vecinos y turistas que se acercaron a observar el proceso de composición de los murales.

Solmi creó un producto “antigraffiti” que ya es utilizado en los subtes de la ciudad de Buenos Aires

Fotos e información www.clarin.com 
Los subtes pintados con enormes graffitis ya son una postal que asumimos como “normal” en la Ciudad de Buenos Aires. Pero esto empezará a cambiar en los próximos días, ya que con un producto creado en San Pedro, se remueven estos dibujos con facilidad, sin dañar la pintura original de los vagones.
Víctor Solmi, el dueño de la empresa que creó este nuevo producto antigraffiti, explicó al diario “Clarín” cómo funciona y qué características tiene. 

“Lo desarrollamos en tres meses, siguiendo algunas pautas que nos marcó Sbase (Subterráneos de Buenos Aires): que respetara la pintura original de los vagones, que no contaminara el ambiente y que limpiara el graffiti sin que caigan restos al piso. Nuestro producto cumple con estas tres condiciones”.
Pero astuto, y para evitar competencia en el mercado, evitó develar la fórmula utilizada para crear este producto que permite quitar los graffitis con gran facilidad: “ese es nuestro secreto”, expresó.
“Los solventes disuelven todo, nuestro producto no. Diferencia el graffiti de la pintura original, porque tiene una composición distinta. El graffiti se vuelve una especie de piel de gallina y después lo levantamos con una espátula o hasta con la mano y nos lo llevamos en un frasco”, explicó Solmi y agregó: “Luego se aplica el producto con rodillos y en segundos se forma una capa protectora transparente. Si vuelven a pintar el vagón, se lo puede limpiar fácilmente con un trapo con alcohol”.

Ya se han limpiado 36 formaciones, y para fin de año se espera que no quede una sola formación con estas pintadas de grupos marginales que dejan su sello con extraños símbolos en el transporte público.