Sanatorio COOPSER reanuda la atención de Unión Personal y Accord Salud para consultorios y laboratorio

  El Sanatorio COOPSER oficializó hoy el restablecimiento de la atención médica para los afiliados de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud , luego de alcanzar un acuerdo parcial por la deuda que las entidades mantenían con la institución. Sin embargo, desde el centro de salud aclararon que la normalización de las prestaciones se limita exclusivamente a los servicios de consultorios externos y laboratorio . La interrupción del servicio, que afectaba a una importante nómina de beneficiarios en la región, se había originado por incumplimientos financieros persistentes. La decisión de retomar la atención se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente, lo que permitió destrabar el conflicto de manera parcial y reactivar la cobertura ambulatoria.

Solmi creó un producto “antigraffiti” que ya es utilizado en los subtes de la ciudad de Buenos Aires

Fotos e información www.clarin.com 
Los subtes pintados con enormes graffitis ya son una postal que asumimos como “normal” en la Ciudad de Buenos Aires. Pero esto empezará a cambiar en los próximos días, ya que con un producto creado en San Pedro, se remueven estos dibujos con facilidad, sin dañar la pintura original de los vagones.
Víctor Solmi, el dueño de la empresa que creó este nuevo producto antigraffiti, explicó al diario “Clarín” cómo funciona y qué características tiene. 

“Lo desarrollamos en tres meses, siguiendo algunas pautas que nos marcó Sbase (Subterráneos de Buenos Aires): que respetara la pintura original de los vagones, que no contaminara el ambiente y que limpiara el graffiti sin que caigan restos al piso. Nuestro producto cumple con estas tres condiciones”.
Pero astuto, y para evitar competencia en el mercado, evitó develar la fórmula utilizada para crear este producto que permite quitar los graffitis con gran facilidad: “ese es nuestro secreto”, expresó.
“Los solventes disuelven todo, nuestro producto no. Diferencia el graffiti de la pintura original, porque tiene una composición distinta. El graffiti se vuelve una especie de piel de gallina y después lo levantamos con una espátula o hasta con la mano y nos lo llevamos en un frasco”, explicó Solmi y agregó: “Luego se aplica el producto con rodillos y en segundos se forma una capa protectora transparente. Si vuelven a pintar el vagón, se lo puede limpiar fácilmente con un trapo con alcohol”.

Ya se han limpiado 36 formaciones, y para fin de año se espera que no quede una sola formación con estas pintadas de grupos marginales que dejan su sello con extraños símbolos en el transporte público.