El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

La COOPSER dice que en el caso de Frutales se siguieron todos los pasos que indicó el OCEBA

Oscar Silva, Síndico de la Cooperativa de Servicios,  respondió al reclamo formulado por las autoridades de la firma Frutales por los pagos que debieron realizar luego del incendio que sufrió la empresa en el mes de Diciembre.
“Ellos tuvieron un siniestro el 21 de Diciembre, hablaron con la cooperativa, solicitaron alguna facilidad para pagar facturas de consumos incluso anteriores a la fecha del incendio. Los otorgamos, les dimos la posibilidad de que lo paguen a mediados de Febrero. Después, por un problema que tuvieron con la compañía de seguros, lo llevó al 16 de marzo y saldaron las facturas al 26 de marzo” rememoró el directivo.

Silva precisó que “el servicio eléctrico es regulado, y ni Silva ni el consejo de administración puede hacer lo que quiera con ningún socio, porque para cada particularidad existe una reglamentación”.
El dirigente explicó que son “un agente de aplicación y el que nos audita es el OCEBA, a quien llamamos para ver cómo se debe aplicar el artículo hecho para tal fin”. El organismo instruyó sobre la forma y el monto de la facturación, tal como fue aplicado por el personal de la cooperativa.
“A mediados de Marzo nos cae una nota de la firma en donde dicen que no están de acuerdo y les contestamos que es la reglamentación y es lo que COOPSER paga a CAMESA por la potencia instalada. Ellos no están de acuerdo con nosotros y abren un expediente en el organismo de control” recordó el Síndico.
“Nosotros enviamos un relato de todo lo que sucedió y copias de las cartas que enviamos. Que uno vaya al organismo de control no puede decir que uno pueda o tenga derechos a cortar la cadena de pagos. Funciona así también para nosotros, lo que compramos lo tenemos que pagar. Más allá de que un socio reclame en el organismo de control nosotros tenemos que recaudar y pagar a CAMESA” dijo Silva, quien informó que “se atrasaron hasta Julio y más allá de que tengan razón y tengamos que devolver el dinero, nosotros tenemos que percibir esas facturas”.

Sobre la falta de entendimiento con las autoridades de la empresa sobre los encuentros que debían realizarse en los últimos días, agregó que “había una reunión para el martes de la semana pasada, no participaron, y ahora nos dicen que la reunión es extemporánea”. En base a las afirmaciones de la firma, basadas en el asesoramiento del ex gerente de la COOPSER, Jorge Génova, respondió: “No podemos permitir que desde afuera se nos ordene como actuar, porque si no, somos un kiosco. Hay una reglamentación, me dicen los organismos de control lo que tenemos que hacer, y por sobre eso no hay nada. El mercado eléctrico es regulado, no es para inventar mucho. Ahora si el OCEBA dice que se equivocó, devolveremos el dinero como corresponde”.