Pusieron en marcha el proyecto de intervención con mosaicos en homenaje a Agenor Almada

  Comenzó la transformación integral del Paseo Agenor Almada a través de una intervención artística colectiva que reúne a muralistas de diversos puntos del país. Durante la jornada de este sábado, más de 40 artistas especializados en la técnica de mosaiquismo dieron inicio a la primera etapa de este proyecto que busca poner en valor el espacio público y rendir tributo a la figura del emblemático nadador sampedrino. La iniciativa, que cuenta con la coordinación general de la arquitecta María Luz Méndez, se propone intervenir las estructuras del paseo con obras que fusionan la identidad local y el arte contemporáneo. El despliegue de los realizadores atrajo la atención de vecinos y turistas que se acercaron a observar el proceso de composición de los murales.

Vecinos de Bajo Cementerio reclaman por una mejor atención sanitaria en la zona

Irene Caballero, vecina de Bajo Cementerio, envió una nota a los concejales municipales expresando la preocupación de los vecinos del barrio por los problemas para la atención sanitaria de los habitantes de la zona.
“La sala de salud del barrio no atiende emergencias por lo cual los vecinos se ven obligados a trasladarse para atenderse en el hospital, lo que implica hacerlo a través de algún medio, medio que no todos los vecinos disponen” indica la mujer.

Este es el resto de los reclamos formulados en la nota:
“Respecto al servicio de la ambulancia se han registrado casos de emergencia en los que nunca llego. En ocasiones los vecinos han llamado a la policía para solicitar ayuda ante emergencias. Así la salud de muchos vecinos quedan librada a su suerte o solidaridad de otros vecinos, un claro ejemplo de esta situación lo refleja el menor picado por la víbora (yarará); los vecinos llamaron a la ambulancia para la atención del niño, la respuesta fue que esperara media hora porque se estaba atendiendo a una persona mayor descompensada, ¡y la familia del menor sin medios para trasladarse! quedo así librada a su suerte poniendo en riesgo la recuperación total de la salud del menor, pero gracias a la solidaridad de una vecina el traslado fue posible hasta el hospital.
Considero que se puede prever que ante inundaciones y/o crecientes es mayor la probabilidad que sucedan situaciones semejantes y por ello actuar en las zonas afectadas preventiva y consecuentemente.
La sociedad sabe de un menor picado por una yarará pero no sabe que la ambulancia no respondió ante la emergencia, respuesta que si dieron los vecinos actuando solidariamente, porque es sabido que la picadura de la yarará provoca hemorragia y muerte de los tejidos vecinos al lugar de la inoculación, dolor en aumento y el conocido riesgo de muerte.
De no haber vínculos solidarios, vecinos que actúan, ¿dónde queda la salud del menor, su posibilidad de recuperación y su vida en riesgo? ¿Dónde quedan sus derechos de niño?”