Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

Escaso movimiento en el Balneario Municipal, en el primer fin de semana a cargo de Bomberos


El intenso frío sobre la región provocó que el movimiento en los campings de la ciudad sea escaso durante las primeras horas del fin de semana largo por el feriado del Día de la Bandera.
Hasta el mediodía del viernes, apenas 20 carpas se habían alojado en el predio del Balneario Municipal.
El lugar comenzó a ser administrado por la Asociación de Bomberos Voluntarios, que podría permanecer a cargo durante los próximos 10 meses, hasta la Semana Santa del año próximo, si es que lo autoriza el Concejo Deliberante.

Un dato de color, pero ilustrativo, es que hasta las 10 del viernes, la cantina no había trabajado, posiblemente como consecuencia de las bajas temperaturas y las heladas que claramente afectaron todo el espacio público costero.
La expectativa de los bomberos estaba dada en la posibilidad de que el flujo de transeúntes (visitantes de un solo día, que no acampan) se intensifique durante los días Sábado y Domingo.
El resto de los balnearios y campings de la costa presentaban panoramas similares, con la excepción de algunos contingentes especiales llegados a última hora del jueves.