Robó productos de limpieza del Hospital y fue sorprendido por la policía

Un hombre de 31 años fue aprehendido ayer por la tarde en las inmediaciones del Hospital Subzonal Dr. Emilio Ruffa, luego de ser denunciado por haber sustraído insumos de limpieza pertenecientes a la institución pública, informaron fuentes policiales. El hecho se registró cuando el personal de la Estación de Policía Comunal se encontraba realizando sus habituales recorridas de prevención del delito por la intersección de las calles Belgrano y Bozzano. En ese sector, los efectivos fueron alertados por una mujer respecto de la actitud sospechosa del implicado, quien momentos antes había retirado sin autorización dos bidones de cinco litros de desodorante para pisos del interior del centro de salud local.

Camina de Villa Gobernador Galvez a Buenos Aires, portando una cruz, para pedir por más seguridad

La particular cruzada de un vecino de Villa Gobernador Galvez para pedir por mayor seguridad llegó ayer a San Pedro.
Diego Martínez, un empleado de seguridad privada, decidió caminar, solitario, hasta la ciudad de Buenos Aires, para pedirle a la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner que se tomen medidas para mejorar las condiciones de seguridad de la ciudadanía.
La singularidad del caso es que viaja vestido con uniforme de fajina militar (explica que “estamos en guerra contra la delincuencia”) y portando una cruz de madera de grandes dimensiones que dice “Seguridad para todos/as”.  
Martínez partió de su ciudad natal el 25 de abril, pasó por el Monumento a la Bandera, en Rosario, y luego siguió su trayecto por la ruta 9, parando en cada pueblo y ciudad.
“Voy a Plaza de Mayo para pedirle colaboración a la Presidenta de la Nación, por la que milité para su reelección” indicó, en declaraciones a APA Radio San Pedro.
En una nota dirigida a la población de los lugares que visita, Martínez pide que se construyan más cárceles, talleres y escuelas, porque “el delincuente preso no mata ni roba”.
Pero al mismo tiempo, reclama que se mejoren las condiciones en las comisarías y los penales, y que las nuevas cárceles no sean solo para amontonar presos, sino para rehabilitarlos a través del estudio y el trabajo obligatorio.
En su propuesta, pide que el trabajo se le pague, y que una parte de ese sueldo sea para devolver al estado el gasto que genera tenerlos detenidos, otra para ayudar a sus hijos (si los tienen) y finalmente un resto para depositar en una caja de ahorro para que al terminar la condena tenga dinero para vivir dignamente hasta cobrar un sueldo en el trabajo que el mismo estado debe conseguirle.
Además, insta a la población a no comprar lo robado porque “el que lo hace es cómplice”. “Lo robado, aunque no lo veas, está manchado con sangre inocente, quizás la siguiente víctima es tu hijo, tu madre o alguno de tus seres queridos”.