Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

“Había mangueras pinchadas, los picos no estaban bien y había matafuegos descargados”

Sergio Escudero, integrante de la comisión gremial interna de Celupaper, que estaba trabajando en el turno en que se produjo el incendio, habló sobre las medidas de seguridad con que contaban para sofocar el siniestro.
 “Cuando me avisaron estaba trabajando en otro sector, fui corriendo para allá, pero era casi imposible apagarlo con matafuego o manguera de incendio. Atinamos a sacar a la gente hasta que llegaron los bomberos” indicó el gremialista. 

Consultado sobre los elementos con que contaban para controlar el fuego, agregó: “En verdad, están totalmente inadecuados para sofocar un incendio de una máquina, mangueras pinchadas, los picos no estaban, habían matafuegos que estaban descargados…”. 
 De todas formas, aclaró que “no se hubiera podido controlar por las características del fuego”.