El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Participación sampedrina en el acto en el predio de la Sociedad Rural Argentina

Representantes de la Sociedad Rural de San Pedro asistieron ayer por la tarde al acto convocado por la Sociedad Rural Argentina en el que referentes de distintas entidades y asociaciones de productores del interior del país rechazaron la decisión del gobierno de retomar el control sobre el predio de Palermo. 
 Luego de cantar el Himno, los presentes brindaron una ronda de entrevistas para medios de comunicación convocados para la ocasión. 

 "La venganza y la represalia constituyen un castigo porque el campo siempre mantuvo en alto sus banderas, siempre dijo lo que pensó en un ámbito democrático y republicano" dijeron. 
 Los dirigentes de la Rural volvieron a puntualizar que “se realizarán todas las acciones judiciales que permitan evitar este atropello en defensa de la Constitución, de la Justicia y de la libertad de expresión”. 

 El caso 
 Vale recordar que el predio fue cedido por el gobierno menemista a la Sociedad Rural Argentina por un valor de 30 millones de dólares, financiados en cuotas, un “precio vil”, según la fundamentación de la expropiación. 
El monto de tasación de esas 12 hectáreas en la época era de más de 60 millones de dólares. Además, se efectuaron varios reclamos por deudas impagas.