Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

Postes y árboles caídos dejaron calles cortadas y media ciudad sin energía eléctrica

La calle Gomendio cortada a la altura de la terminal, por un árbol caído
Los fuertes vientos que soplaron desde la mitad de la tarde provocaron la caída de árboles y postes en distintos sectores de la ciudad. 
 Tres de esos incidentes provocaron la interrupción del servicio eléctrico en gran parte de la ciudad. 
 Un pino cayó sobre la línea de media tensión en San Martín y Padre Santana, interrumpiendo el suministro de energía en la zona. 

 En tanto, dos postes de teléfonos cortaron cables de luz en Dávila y Belgrano y Maestro Reyna al 1.200. Antes de que la tormenta se intensificara, un árbol cayó sobre la calle, interrumpiendo el tránsito en Aníbal de Antón y Caseros. 
El cartel de una farmacia fue vencido por el viento y cayó sobre el tendido eléctrico en Casella y Bottaro. 
Por su parte, un poste telefónico se quebró, enganchó las líneas telefónicas y de energía y terminó apoyado sobre la pared de una vivienda, en Güemes al 1820.