Una mujer resultó herida tras caer de una motocicleta cuyo conductor se fue del lugar

  Una mujer de 43 años sufrió lesiones de diversa consideración tras caer de la motocicleta en la que circulaba como acompañante, en un extraño episodio ocurrido durante la madrugada de hoy. El hecho se registró en la intersección de las calles Mitre y Juan B. Justo. El personal policial acudió al lugar tras una alerta emitida por el sistema de emergencias SAME 107 sobre un presunto accidente de tránsito. Al arribar, los efectivos no hallaron vehículos ni personas accidentadas, pero lograron entrevistarse con un testigo presencial que relató lo sucedido.

La vacuna contra la hepatitis B ya está disponible para la población adulta

El Ministerio de Salud anunció que, desde este viernes, están disponibles las vacunas contra la hepatitis B para la población adulta en los 2.000 vacunatorios públicos de la Provincia de Buenos Aires. 
 La cartera sanitaria notificó que ya se distribuyeron más de 300.000 dosis para su aplicación en adultos, y recordó que la inmunización previene el virus B de la hepatitis, causa de cirrosis, cáncer y trasplantes de hígado. 

 Antes, la vacuna sólo era gratuita para el recién nacido, con un refuerzo a los 2 y 6 meses, o bien para los chicos de 11 años con dos refuerzos, uno al mes de la primera dosis y otro a los 6 meses. 
 Se estima que en el país cerca de 1.000.000 de personas se encuentran afectadas por los virus B y C de la hepatitis. Sin embargo, cerca de la mitad desconoce su condición, porque en las primeras etapas no dan síntomas. 
 Ambas hepatitis se contraen del mismo modo que el VIH, por relaciones sexuales sin preservativo y contacto con la sangre de una persona infectada. 
En el caso de la B el riesgo de contagio es mucho mayor porque se trata de un virus 100 veces más infeccioso que el virus del Sida. 
 Los expertos insisten en que, sin vacunación, uno de los grandes desafíos que plantean las hepatitis es el diagnóstico, porque los infectados pueden vivir durante décadas con la enfermedad sin tener síntomas específicos. 
 A veces, lo único que experimentan es una sensación de cansancio que ni ellos ni los médicos asocian con las hepatitis. 
Esto provoca que la mayor parte de los pacientes lleguen a la consulta médica recién cuando ya tienen gravemente afectado el hígado, es decir, con cirrosis, cáncer hepático y la necesidad de un trasplante.