El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

La vacuna contra la hepatitis B ya está disponible para la población adulta

El Ministerio de Salud anunció que, desde este viernes, están disponibles las vacunas contra la hepatitis B para la población adulta en los 2.000 vacunatorios públicos de la Provincia de Buenos Aires. 
 La cartera sanitaria notificó que ya se distribuyeron más de 300.000 dosis para su aplicación en adultos, y recordó que la inmunización previene el virus B de la hepatitis, causa de cirrosis, cáncer y trasplantes de hígado. 

 Antes, la vacuna sólo era gratuita para el recién nacido, con un refuerzo a los 2 y 6 meses, o bien para los chicos de 11 años con dos refuerzos, uno al mes de la primera dosis y otro a los 6 meses. 
 Se estima que en el país cerca de 1.000.000 de personas se encuentran afectadas por los virus B y C de la hepatitis. Sin embargo, cerca de la mitad desconoce su condición, porque en las primeras etapas no dan síntomas. 
 Ambas hepatitis se contraen del mismo modo que el VIH, por relaciones sexuales sin preservativo y contacto con la sangre de una persona infectada. 
En el caso de la B el riesgo de contagio es mucho mayor porque se trata de un virus 100 veces más infeccioso que el virus del Sida. 
 Los expertos insisten en que, sin vacunación, uno de los grandes desafíos que plantean las hepatitis es el diagnóstico, porque los infectados pueden vivir durante décadas con la enfermedad sin tener síntomas específicos. 
 A veces, lo único que experimentan es una sensación de cansancio que ni ellos ni los médicos asocian con las hepatitis. 
Esto provoca que la mayor parte de los pacientes lleguen a la consulta médica recién cuando ya tienen gravemente afectado el hígado, es decir, con cirrosis, cáncer hepático y la necesidad de un trasplante.