Mariel Mitidieri presentó "Herederos de la Laguna" en el Club Náutico

El Club Náutico San Pedro fue escenario de un emotivo encuentro cultural en el marco de las actividades camino a su 119º aniversario. Este miércoles 29 de julio, las instalaciones de la Escuela Náutica Guillermo Brown acogieron la presentación del libro "Herederos de la Laguna", una obra escrita por la sampedrina Mariel Mitidieri que convocó a más de 80 personas, entre miembros de la Comisión Directiva, deportistas, referentes históricos del canotaje y vecinos vinculados a la historia fluvial de la región. La conducción de la jornada estuvo a cargo de Sonia Secchi, secretaria de la Comisión Directiva del club. La velada combinó recuerdos, reflexiones e historias compartidas frente a la mirada atenta de un público que colmó el salón, con el marco natural de la laguna de fondo. Durante el evento, la autora estuvo acompañada por Lola Barceló, ilustradora del libro y joven navegante de la clase Optimist de la institución, quien ofreció la lectura de alguno...

Donaron una antigua fragua hormiguicida para el Museo de TecnologĂ­a Agropecuaria

Un singular elemento utilizado por los colonos rurales de la zona durante el siglo pasado fue donado al Museo de TecnologĂ­a Agropecuaria, de Gobernador Castro.
La familia Gallina, del Paraje “Las Flores”, acercĂł una fragua hormiguicida marca Roma Patente 39088, un elemento muy utilizado en los campos de la zona para combatir a la hormiga negra o podadora (Acromirmex sp.)

El curioso e ingenioso aparato, de 77 cm de alto, 60 cm de largo y 44 cm de ancho, se componía de una pequeña fragua manual de molinete para insuflar aire unida a un recipiente vertical donde se colocaba el veneno. Todo era soportado por un trípode de hierro.
En el fondo de dicho recipiente se colocaba carbón encendido y en una pequeña plataforma superior, se ponía, principalmente, arsénico. Al calentarse, éste liberaba gases muy venenosos que eran impulsados hacia una boca de salida, la cual estaba conectada a una manguera que se introducía en el hormiguero que se deseaba eliminar.
La alta toxicidad del arsénico combinada con los gases del carbón producía la mortandad de los insectos pero implicaba, además, un riesgo para quien manipulaba el objeto.
Si bien en la máquina donada por la familia Gallina no se conserva la parte del molinete, presenta un buen estado general donde se aprecian, incluso, el detalle de la marca, número de patente y modelo de forma clara y en relieve.
Integrantes del Grupo Conservacionista realizaron la limpieza, restauraciĂłn y pintura de la misma respetando el color verde noche con que estaba cubierta originalmente.
En los próximos días, este objeto pasará a engrosar la colección del Museo y será ubicado en la Sala de los Colonos.