Capacitación vial en La Tosquera: Estudiantes podrán tramitar su licencia en el barrio

 Estudiantes de 4°, 5° y 6° año de la Escuela Secundaria 16 , ubicada en el barrio Los Cazadores, participaron de una jornada informativa a cargo de personal de la Oficina de Licencias de Conducir de la Municipalidad de San Pedro. La actividad contó además con la presencia del delegado de la localidad, Carlos García . El encuentro estuvo dirigido a jóvenes que se encuentran próximos a iniciar la gestión de su registro de conducir. En ese marco, las autoridades destacaron la posibilidad de realizar las charlas de Capacitación Vial de manera virtual . Esta modalidad permitirá que los alumnos rindan los exámenes teóricos y prácticos directamente en su barrio , evitando el traslado hasta las oficinas centrales ubicadas en Mitre al 1900.

Donaron una antigua fragua hormiguicida para el Museo de Tecnología Agropecuaria

Un singular elemento utilizado por los colonos rurales de la zona durante el siglo pasado fue donado al Museo de Tecnología Agropecuaria, de Gobernador Castro.
La familia Gallina, del Paraje “Las Flores”, acercó una fragua hormiguicida marca Roma Patente 39088, un elemento muy utilizado en los campos de la zona para combatir a la hormiga negra o podadora (Acromirmex sp.)

El curioso e ingenioso aparato, de 77 cm de alto, 60 cm de largo y 44 cm de ancho, se componía de una pequeña fragua manual de molinete para insuflar aire unida a un recipiente vertical donde se colocaba el veneno. Todo era soportado por un trípode de hierro.
En el fondo de dicho recipiente se colocaba carbón encendido y en una pequeña plataforma superior, se ponía, principalmente, arsénico. Al calentarse, éste liberaba gases muy venenosos que eran impulsados hacia una boca de salida, la cual estaba conectada a una manguera que se introducía en el hormiguero que se deseaba eliminar.
La alta toxicidad del arsénico combinada con los gases del carbón producía la mortandad de los insectos pero implicaba, además, un riesgo para quien manipulaba el objeto.
Si bien en la máquina donada por la familia Gallina no se conserva la parte del molinete, presenta un buen estado general donde se aprecian, incluso, el detalle de la marca, número de patente y modelo de forma clara y en relieve.
Integrantes del Grupo Conservacionista realizaron la limpieza, restauración y pintura de la misma respetando el color verde noche con que estaba cubierta originalmente.
En los próximos días, este objeto pasará a engrosar la colección del Museo y será ubicado en la Sala de los Colonos.