El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Destacan en España el trabajo del sampedrino Luciano Vellón en reprogramación celular

Vellón y sus compañeras, en la foto publicada en "El Diario Vasco"
“El Diario Vasco”, el medio gráfico más importante en esa región de España, publicó en su edición dominical una nota sobre el trabajo de Inbiomed, una fundación que busca respuestas a enfermedades como Parkinson y cáncer. 
 Dentro del grupo de científicos entrevistados, se encuentra el sampedrino Luciano Vellón, responsable de la unidad de reprogramación celular. “Integrada dentro de la plataforma de reprogramación y diferenciación celular, es uno de los encargados de proveer a los investigadores de células IPS”, explica el informe. 
Vellón es Licenciado en genética, doctorado por el Conicet, y reside actualmente en Donostia(España).

El recuadro con el testimonio del sampedrino
 “Las IPS son resultantes de un proceso descubierto en el año 2006, por el que una célula extraída de la piel, por ejemplo, puede convertirse en célula madre, lo que sirve para eliminar bastantes problemas éticos” precisa la nota. 
 Lo que hace este proceso es reprogramar la célula de forma que retroceda en el tiempo y regrese a sus orígenes para convertirse en embrionaria. Es algo que se está haciendo únicamente en laboratorios, pero cuando tenga aplicaciones clínicas hará posible que un enfermo reciba trasplantes de células generadas a través de sus propios tejidos. 
«No es sencillo, los controles de calidad son muy estrictos», asegura Luciano Vellón. «De las células que usamos logramos reprogramar entre el 0,01% y el 1%. Lo que hacemos es volverlas a un estado inmaduro de forma que empiecen de nuevo guiadas por nosotros». 
 Tanto cuidado para lograr que una de entre tantas células retorne a su estado embrionario acaba por establecer un vínculo entre ellas y el investigador. 
«Las células son objeto de cariño y también de disgusto. Trabajamos con materiales vivos que están sujetos en ciertas condiciones al desorden propio de los sistemas vivos. A veces me siento su padre», dice Vellón.