El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Un recordado gesto de Kirchner, en un mural

Un mural pintado por la Juventud Peronista en Boulevard Paraná, entre Mitre y Pellegrini, ilustra un recordado gesto de Néstor Kirchner, durante su Presidencia.
“Bajando un cuadro, formaste miles” indica la leyenda, al lado de una pintura que ilustra el momento en que se descuelga el cuadro del Dictador Jorge Videla del Colegio Militar.

El histórico episodio se registró el 24 de Marzo de 2004, cuando el, por entonces, Presidente de la Nación, le ordenó al Jefe del Ejército, teniente general Roberto Bendini: “proceda”.
Para sorpresa de todos los presentes, Bendini en persona fue el encargado de descolgar los cuadros de los dictadores Videla y Bignone, que hasta ese momento todavía decoraban las paredes de la institución en la que se formaban los militares. Luego, le explicaría a sus generales subordinados que lo había hecho “para no comprometer” a oficiales de rango inferior.
El episodio, que duró apenas segundos, fue uno de los más simbólicos de la gestión kirchnerista.