Tensión en la Unidad Penal 11 de Baradero: pelea de facciones, fuga frustrada y motín

  Una jornada de extrema violencia se vivió este último domingo en la Unidad Penal N° 11 de Baradero, donde una disputa interna entre reclusos derivó en una gresca con heridos, la fuga de dos internos que terminaron siendo recapturados y un posterior motín que requirió el despliegue de diversas fuerzas del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB). El conflicto se originó en horas de la tarde, cuando un grupo de internos alojados en los pabellones 1, 2 y 3 se enfrentó mediante el uso de facas y otros elementos cortantes con los residentes de las casas 4 y 5. Como consecuencia de la violenta reyerta, cuatro reclusos debieron ser trasladados de urgencia al Hospital Llocal. Desde el nosocomio informaron que los pacientes sufrieron heridas cortantes en el cuero cabelludo y las piernas, además de varias escoriaciones, y uno de ellos presentó una fractura en el antebrazo. Tras recibir las curaciones correspondientes, todos fueron dados del alta.

Detuvieron a una persona armada en el Hospital luego de que provocara incidentes

Foto gentileza Paula Díaz
Un hombre fue aprehendido por la policía local en el Hospital luego de ser reducido por personal de seguridad tras amenazar a empleados en la cocina. El hecho se produjo ayer, y se repitió esta mañana. 
El administrador del Hospital, Roberto Borgo, confirmó que “es una persona que nosotros ya conocemos, que viene con frecuencia y tiene conductas de este estilo”.
El sujeto tendría problemas mentales y, de acuerdo a lo que indicó el administrador, habría sufrido en la guardia del centro asistencial una agresión armada hace poco tiempo. Su intención sería encontrar a las personas que lo agredieron, pero termina atacando a terceros.
Sobre el procedimiento para controlar al agresor, el funcionario explicó: “Retiró la policía a la persona, luego de que los chicos de seguridad lo controlaran. Se negaba a retirarse, pero uno de los chicos de seguridad alcanzó a ver que tenía un arma blanca y trataron de disuadirlo, de que se fuera del sector. Y al no hacer caso la policía se encargó de retirarlo”.
Borgo aclaró que “el arma nunca la exhibió ni hubo amenazas directas, pero los chicos de seguridad se dieron cuenta de que portaba un arma blanca”.