En su renuncia, Alfredo Carrasco habló de "dos polos de fanatismo" y pidió "elevar el nivel de discusión"

 Alfredo Carrasco presentó su renuncia indeclinable al cargo de Secretario Privado del intendente Cecilio Salazar, la cual se hará efectiva a partir del próximo 29 de junio. En la misiva, Carrasco fundamentó su decisión al señalar que los ciclos terminan "cuando ya no sientan la motivación o las ganas que nos empuja, particularmente a las nuevas generaciones, a estar disponibles al cien por ciento para cumplir con los objetivos requeridos". El funcionario saliente enfatizó la necesidad de poseer "la grandeza y la templanza suficiente para dejar a otro que ocupe el lugar en cuestión" ante la falta de esa disposición plena. En un párrafo de carácter político, Carrasco manifestó su preocupación por lo que denominó una "falta de representatividad del sistema político en general hacia una gran parte de la sociedad", situación que a su criterio somete a la ciudadanía a definirse entre "dos polos de fanatismo" que, por un lado, alzan las ban...

Abelardo Castillo recibirá el Gran Premio de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores

Foto http://www.carlosianni.com.ar/
Datos biográficos http://www.literatura.org/
El sampedrino Abelardo Castillo recibirá el Gran Premio de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores.
El acto tendrá lugar el Jueves 15 de Diciembre, a las 19 horas, en la “Casa José Hernández”, ubicada en México 524 de la ciudad de Buenos Aires.
Abelardo nació en San Pedro (Prov. de Buenos Aires) el 27 de marzo de 1935. Comenzó a publicar cuentos hacia 1957 –Volvedor ganó un premio en el concurso de la revista Vea y Lea en 1959, siendo jurado Borges, Bioy Casares y Peyrou–
Fundó El Grillo de Papel, continuada por El Escarabajo de Oro, una de las revistas literarias de más larga vida (1959-1974) en la época, caracterizada por su adhesión al existencialismo, al compromiso sartreano del escritor.
Su primera obra de teatro, El otro Judas (1959), reitera el problema de la culpa que asume el traidor del Nazareno, tal vez como un secreto instrumento de Dios, quizá desde el acto existencial de la responsabilidad de un hombre por todos los hombres. Culpa y castigo que son tema de numerosos cuentos de este narrador, un hilo conductor por los arrabales, las casas, los boliches, los cuarteles, las calles de la ciudad o de pequeños pueblos de provincia, donde sus personajes llegan, por lo general, a situaciones límite. No son pocas las veces que parecen concurrir a una cita para dirimir un pleito con su propio destino. La fatalidad de los sucesos hace recordar a Borges, una de sus devociones, de quien toma a veces cierta entonación criolla y distante. En otros cuentos, largos períodos apenas puntuados por la coma, aluden a la violencia, al vértigo de las imágenes, al vivir en tensión de sus criaturas. Algunos relatos incursionan en el delirio y lo fantástico y son secretos homenajes a Poe, a quien Abelardo Castillo transformó en personaje teatral en Israfel, obra premiada por un jurado internacional y que tuviera aquí un largo éxito.
Dirigió también la revista El ornitorrinco (1977-1987). Algunos de sus cuentos fueron traducidos al inglés, francés, italiano, alemán, ruso y polaco.