Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

Voladuras de chapas por la tormenta

Los fuertes vientos que afectaron la zona el sábado por la tarde provocaron la voladura de chapas en techos de viviendas ubicadas en diferentes barrios de la ciudad.
El Subsecretario de Control y Defensa Civil, Raúl Manchone, confirmó que “se verificó la caída de árboles, daños en cables de energía eléctrica y voladuras de techos”.

Entre los lugares afectados se encuentra un supermercado ubicado en San Martín y Rómulo Naón, en donde varias chapas fueron levantadas por el viento, afectando la línea de media tensión y una columna de baja tensión.
También los techos de viviendas ubicadas en Liniers al 1500 y Manuel Iglesias al 1800 sufrieron la voladura de parte del techo, ocasionando, además, daños en las dependencias internas por la intensa caída de agua.