Homenaje a Marcelo Butti Arana en un nuevo aniversario de su secuestro y desaparición

En el marco del 50º aniversario del golpe de Estado de 1976, la Mesa por la Memoria, la Verdad y la Justicia de San Pedro realizará hoy un acto en homenaje a Marcelo Butti Arana, al cumplirse 49 años de su secuestro y desaparición. La actividad tendrá lugar a las 19 en la Plaza Belgrano, donde se llevará adelante el redescubrimiento de una baldosa recordatoria, lectura de poesías de su autoría y un cierre musical. Marcelo Butti Arana nació en San Pedro el 31 de enero de 1954. Al momento de su secuestro, el 17 de marzo de 1977, tenía 23 años, trabajaba en el Banco Galicia y estudiaba Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Militaba en la Juventud Universitaria Peronista (JUP) junto a su pareja, Alejandra Mónica Lapacó, quien también permanece desaparecida.

Otro caso de explotación: esta vez a trabajadores de un campo de arándanos

Cuarenta trabajadores de un campo de arándanos del partido de Zárate quedaron ayer varados durante varias horas en el parador “La Granja”, antes de su traslado de regreso a la provincia de Santiago del Estero.
Durante su permanencia en ese lugar, relataron la explotación a la que fueron sometidos por los responsables del campo, y el incumplimiento de los compromisos asumidos por los empresarios.
Norberto, dueño del parador “La Granja”, informó que “apareció un señor en un colectivo de dos ejes en el que viajaban estas personas, y con un uniforme azul con botas que decía “seguridad” , preguntándome si podía venderle 40 pasajes para Termas de Río Hondo”.
El empresario consiguió los asientos en tres micros diferentes, pero el capataz, luego de consultar a sus jefes, se negó a pagar el importe de los pasajes, considerándolo muy elevado.
“Ahí empezó a llegar la gente. Eran muchachos de Santiago, del interior, y empezaron a hablar, a decir que esta gente los traicionó y que cobraron, después de 15 días, algunos 225 pesos, otros 55 pesos y el pasaje de Vuelta, y que les dieron para comer fideos con agua durante las dos semanas que estuvieron acá” agregó Norberto.
Cuando los responsables del parador se retiraron, cerca de la medianoche, el capataz se disponía a llevarlos hasta Córdoba en el mismo micro con el que viajaron hasta San Pedro.
El lugar en donde trabajaron sería un campo de arándanos de unas cuarenta hectáreas cercano a Lima.