Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

El color lo pusieron los militantes


Entusiastas grupos de militantes de distintos movimientos políticos, sociales y gremiales vinculados al kirchnerismo se movilizaron hasta la localidad de Vuelta de Obligado, con motivo del acto por el Día de la Soberanía.
Además de los mencionados dirigentes de los gremios portuarios, el sector más ruidoso fue el de SMATA, que llegó para acompañar a su dirigente local Martín Baraybar, concejal electo por el Frente para la Victoria.

Cerca del mediodía, minutos antes de que llegara la Presidenta, se hicieron presentes las columnas de la JP Descamisados y La Cámpora, con banderas que coparon el sector ubicado frente al escenario.
Adherentes locales y zonales de Kolina y La Kultural también se sumaron con bombos y redoblantes.
Uno de los datos curiosos fue la presencia de banderas de países latinoamericanos, como Chile, Uruguay, Bolivia, Perú y Venezuela. Incluso, en un momento de su discurso, la Presidenta se dirigió a quienes las portaban al señalar que “el Combate de Obligado pertenece a todos los pueblos de América del Sur”.