El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Dos familias usurparon anoche un terreno municipal en Arnaldo y Humanes

Dos familias ocuparon anoche un terreno municipal ubicado en Arnaldo y Humanes.
La policía local elaboró esta mañana un informe sobre la identidad y características de las personas que se encuentran en el lugar, para elevarlo a la Fiscalía.
Marta Correa, una de las ocupantes, señaló, a través de APA Radio San Pedro: “Hace diez años que estamos alquilando, fui un montón de veces a Desarrollo Humano. No tengo adonde estar y les comenté a los vecinos que íbamos a agarrar este terreno, y que hasta que no nos den una solución, o un techo, no nos vamos”.

La mujer explicó que “cuando empezaron a hacer las 150 viviendas, tenía un ranchito en el Bajo Puerto, y ellos saben bien el problema de salud que tengo, mi situación, y nunca me dieron una ayuda”.
Marta está acompañada por su pareja y cuatro hijos menores de 13, 11, 9 y 8 años.
“Anoche nos cansamos y dijimos “basta”. Estábamos en la Bajada de Chávez, en la misma situación, era un terreno prestado, pero teníamos un ranchito como el que tenemos acá” indicó la mujer.
El caso de la otra familia, que ocupó la mitad restante del terreno, es distinta ya que la madre de los usurpadores vive en cercanías del lugar: “Yo soy vecina del barrio, mi hijo vive conmigo y tienen dos chicos. Vimos que ellos estaban metiéndose y agarramos un pedazo de terreno también”.