El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Una pareja de ancianos fue asaltada ayer en su domicilio y comercio de Litoral al 1400.

Hugo, víctima del hecho, relató a APA Radio San Pedro que “llegó una chica ese mismo día, averiguó un poco sobre como funcionaba, y volvieron como a las cuatro de la tarde, me preguntó hasta que hora estaba abierto el negocio, volvieron a las cinco y media y ahí pasó todo”.
La delincuente se presentó junto a hombre para perpetrar el robo. “El hombre me agarró en el galpón y la mujer a mi señora en l fondo. Nos ataron con cinta, con un cable, y pedían plata, que no había” indicó Hugo.

Luego de revisar la casa y no llevarse nada, dejaron a las víctimas atadas.
“Revisaron la casa, nos dejaron atados y había trescientos o cuatrocientos pesos que no encontraron tampoco. Si se llevaron algo, no se. No se si el revolver era verídico, me parece que era de juguete” agregó la víctima.
El delincuente pesaba alrededor de 120 kilos, según explicó, agregando que “violentos no fueron, pero me dieron unos golpecitos en la boca, ya que estuvimos estuvimos atados, aunque la que pasó la peor parte es mi señora porque le pusieron una camiseta en la cabeza con una bolsa para amenazarlo a él para que hablara”.
Una de las particularidades del caso es que nombraron a la propietaria de una ferretería como la responsable de enviarlos a ese lugar, aunque la mujer negó posteriormente conocer a los delincuentes o tener cualquier vinculación con ellos.
Los ladrones se habrían movilizado en un automóvil, cuyas características ya estarían identificadas.