Mariel Mitidieri presentó "Herederos de la Laguna" en el Club Náutico

El Club Náutico San Pedro fue escenario de un emotivo encuentro cultural en el marco de las actividades camino a su 119º aniversario. Este miércoles 29 de julio, las instalaciones de la Escuela Náutica Guillermo Brown acogieron la presentación del libro "Herederos de la Laguna", una obra escrita por la sampedrina Mariel Mitidieri que convocó a más de 80 personas, entre miembros de la Comisión Directiva, deportistas, referentes históricos del canotaje y vecinos vinculados a la historia fluvial de la región. La conducción de la jornada estuvo a cargo de Sonia Secchi, secretaria de la Comisión Directiva del club. La velada combinó recuerdos, reflexiones e historias compartidas frente a la mirada atenta de un público que colmó el salón, con el marco natural de la laguna de fondo. Durante el evento, la autora estuvo acompañada por Lola Barceló, ilustradora del libro y joven navegante de la clase Optimist de la institución, quien ofreció la lectura de alguno...

Obligado: Encuentran piezas de la batalla

Un grupo de varias piezas históricas fueron recuperadas en la zona que funcionó como campo de batalla el 20 de noviembre de 1845 por vecinos que cumplen diversas tareas en la zona de Vuelta de Obligado, partido de San Pedro.
El joven Marinero Manuel Higueras, efectivo del Destacamento que Prefectura Naval Argentina posee en el Parque Histórico Natural Vuelta de Obligado, se encontraba realizando tareas de mantenimiento cuando halló un objeto de hierro de unos 5 cm de longitud y otros 5 cm de ancho.

Con una forma discoidal en un extremo y una barra de sección cuadrangular en el otro muestra a las claras que se trata de un fragmento de un gran remache de hierro con un avanzado estado de oxidación.
Estos grandes remaches metálicos cumplieron diversas funciones en el campo de batalla pero la más significativa, tal vez, fue la de sujetar los maderos que conformaban los parapetos defensivos instalados por las tropas federales para protegerse del fuego enemigo.
Hace un tiempo, el Sr. Mario Arpía, Ayudante de Primera de Prefectura, mientras disfrutaba de una jornada de franco de servicio, observó un oscuro objeto circular que afloraba de los sedimentos cercanos a la desembocadura del Arroyo “Los Cueros”, límite del Parque Histórico Natural. Al desenterrarlo cuidadosamente entendió que era un proyectil de la lejana batalla. Una bala maciza de 78 mm de diámetro y 1,830 kg de peso.
A criterio del Sr. Eduardo Campos, periodista e investigador de la batalla “podría tratarse de un proyectil de la artillería volante que Mansilla desplegó en ese punto como apoyo de la caballería que rechazó, allí, el primer intento de desembarco anglo-francés”. Las comparaciones realizadas desde el Museo de Sitio “Batalla de Obligado” indican que dicho calibre, denominado “de a 4”, vincularía la bala hallada a dichas piezas de artillería móvil del ejército federal.
El Ayudante de Primera Daniel Fernando Zárate recorre habitualmente el lugar en sus guardias diarias. Sus caminatas lo llevan a pisar el mismo suelo que los combatientes de la batalla y allí, entre las rocas, observó restos llamativos en un sector de terreno erosionado y se acercó para verlos en detalle. Entre las piedras asomaba un perno metálico muy oxidado y un pico de botella de cerámica.
El perno, de 9,5 cm de longitud y sección cuadrangular, cumplía funciones de sujeción de diferentes estructuras militares durante el combate (Ej.: carruajes, cureñas de artillería, etc.), mientras que el pico de cerámica proviene de un tipo de envase de bebida muy utilizado en la época.
Caminando por el sendero que lleva al fondo de la Reserva Natural, el Director de Cultura de San Pedro e impulsor del Museo de la Batalla, José Luis Aguilar, junto al coordinador del Parque, Miguel Peralta, dieron con una pequeña área donde habían quedado al descubierto una serie de clavos, esquirlas y fragmentos de botellas de cerámica.
Los clavos, de sección cuadrangular y forjados a mano, son elementos de aparición frecuente en el sitio, lo que demuestra la gran utilidad que poseían en la época como elemento de fijación.
Las esquirlas quedaron de la explosión de bombas explosivas, metralla o como fragmentos residuales de elementos destruidos o deteriorados.
En cuanto a los fragmentos de botellas marcan el consumo de bebidas, principalmente blancas, como elemento de incentivo en las tropas federales. Estos fragmentos se han ido encontrando en todo el frente de combate, detalle que permite pensar en una marcada intensidad de uso.