Hallan una garra fósil de un perezoso prehistórico juvenil en el Bajo del Tala

  El Grupo Conservacionista de Fósiles de San Pedro informó el hallazgo y la recuperación de una falange ungueal, comúnmente denominada "garra", perteneciente a un perezoso terrestre prehistórico. La pieza fue localizada en el yacimiento de Campo Spósito, situado en la zona del Bajo del Tala, un área reconocida por su riqueza paleontológica. Especialistas del Museo Paleontológico local lograron establecer que el ejemplar corresponde a un perezoso terrestre en plena etapa de desarrollo, probablemente del género Lestodon . Según las investigaciones, estas garras en estado adulto llegaban a medir más de 20 centímetros y cumplían funciones vitales para la supervivencia de la especie, siendo utilizadas como ganchos para alcanzar ramas de árboles o como herramientas de defensa ante amenazas.

La temperatura mínima estuvo por debajo de los 0 grados según el registro del INTA

Estación meteorológica INTA
El Ingeniero Gabriel Valentini, del INTA San Pedro, confirmó que la temperatura mínima registrada esta madrugada fue de 7 décimas bajo cero a las 4.30.
En el primer día del servicio de alerta para control de heladas, una importante cantidad de productores y profesionales recibieron información actualizada a cada hora por mensajes de texto a través del sistema SMS INTA.

“Anoche se hizo el servicio y la temperatura realmente estuvo baja incluso antes de que se iniciara el servicio a las 21. Al comienzo, la temperatura, que corresponde a valores tomados a un metro y medio del piso sin abrigo, estuvieron ya en 1.1º grados” indicó el profesional.
Con respecto a los valores más bajos, Valentini profundizó: “La mínima absoluta que se registró fue de 7 décimas bajo cero a las 4.30 y los valores estuvieron bajo cero alrededor de dos horas en el transcurso de la noche”.
Sin embargo, pese al intenso frío, hubo condiciones que atenuaron los efectos en la producción: “Hubo una brisa persistente del sur - sureste durante toda la noche que fue en incremento en la madrugada, que varió de los dos a los cinco kilómetros por hora, y la humedad fue siempre alta, arrancando con un poco más del ochenta por ciento y terminando con alrededor del ciento por ciento”.