El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Ante la demanda, abrirían la importación de LCD y otorgarían créditos a 60 meses

Para cubrir la creciente demanda ante el inminente comienzo de la Copa América, el gobierno nacional lanzaría el plan “LCD para Todos”, que implica la apertura de la importación de estos televisores hasta agosto.
Según publica el diario “La Nación” en su edición impresa de este miércoles, el plan comprendería la venta a bajo precio de los televisores HD Full de 32 pulgadas, que, además, vendría con el agregado de la sintonización de la televisión digital.

La intención es que los televisores se vendan a $2700 y que el Banco Nación ofrezca una línea de crédito para los aspirantes más humildes.
Los 150 mil aparatos serán HDTV (siglas en inglés de high definition television), que permiten ver contenidos digitales. Alrededor de 90 mil serán fabricados en el país –con los beneficios fiscales en Tierra del Fuego– y el resto, importados. Aún se desconoce la marca de los televisores.
El precio se fijó en 2.700 pesos, financiado a 60 meses, a través de un acuerdo con el Banco Nación, donde se acreditan los subsidios y los haberes nacionales.
La tasa de interés sería del 15 por ciento anual. Si así fuera, la cuota quedaría en 64 pesos durante cinco años.
Para quien cobra la asignación universal por hijo, de los 176 pesos que se le acreditan, quedarían libres 112 pesos.
Hoy, en el mercado los LCD full superan los 3.000 pesos. Por menos se consigue un estándar de 32”, con planes de hasta 30 cuotas sin interés. Pero para eso, hay que tener una tarjeta de crédito, lo que supone un trabajo formal.
En la actualidad, en Tierra del Fuego se constituyó un polo tecnológico que alberga alrededor de doce plantas productores de LCD, aunque no llegarían a cubrir la creciente demanda ante el inicio de la Copa América.