El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

La Justicia y Asuntos Internos sobreseyeron a Adín Mindurry en la causa del shopping

Foto http://www.pagina-local.com.ar/
La Justicia absolvió, en primera y segunda instancia, al Inspector Juan Pablo Adín Mindurry, acusado en julio de 2009 de un presunto hecho de robo ocurrido en un local del shopping “Alto Palermo”.
La causa penal se tramitó en paralelo con un sumario administrativo en la Auditoría General de Asuntos Internos de la Policía de la provincia de Buenos Aires, en el que Adín Mindurry también resultó sin sanción alguna.
En declaraciones al diario “Página local” de Arrecifes, el efectivo policial sostuvo: “Los primeros 6 o 7 meses yo no estaba en condiciones de hablar con nadie. Mi vida era un desastre, tuve que empezar de nuevo y no podía salir ni siquiera a la calle. Una vez que logré enfrentarme conmigo mismo asumí las responsabilidades, si bien el proceso ya se había iniciado, yo lo que dije es "no pude haber hecho eso", es más, ni siquiera recuerdo haber estado ahí. Con la misma naturaleza que te lo digo a vos, se lo dije a todas las personas que hablaron conmigo; desde médicos, autoridades judiciales, abogados y representantes institucionales de la fuerza de Policía. Es decir, no podía más que decir lo que me pasó. No sólo que no lo hice, sino que ni siquiera me ubico en ese lugar”.
En referencia al proceso, agregó al medio periodístico arrecifeño: “Primero tenía que someterme a la justicia y que determine si lo que yo digo es real o es una parodia. No sólo que me encontré con la sorpresa de que en diciembre todo un tribunal me sobreseyó, sino que después una lógica reacción del aparato judicial, la Fiscalía se opone a ese sobreseimiento y apela a la Cámara, con criterio judicial que él consideraba oportuno y al cual yo me tuve que someter; es decir, todo lo que pidió el Fiscal como apelación lo tuve que cumplir, someterme a pericias, me analizaron peritos de la Corte, peritos de parte, volver a pasar por una serie de situaciones que conllevaron a que la justicia el 11 de junio de 2010 me volviera a sobreseer, conforme a que entendía que la primera sentencia era correcta y este nuevo tribunal de alzada sostiene que no hay elementos para suponer que yo podía ser el autor material de ese hecho, como persona responsable, en la comisión de un delito”.