El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

La Justicia dispuso una medida cautelar en el juicio de J&J contra el Municipio

El proyecto del Jardín, no concretado hasta el momento
El Juzgado en lo Contencioso Administrativo de San Nicolás dispuso medidas cautelares de no innovar en el marco de la causa iniciada por el Dr. Benito Aldazabal, abogado de la empresa J&J, contra la Municipalidad de San Pedro.
La causa se inició luego de que el Municipio decidiera interrumpir el vínculo con la firma que había ganado la licitación para la construcción del Jardín de Infantes en la ex cancha de Banfield. Esa situación dio origen también a una parte de la interpelación al Intendente Guacone.
Aldazabal confirmó que “se inició una demanda de pretensión anulatoria con indemnización por daños y perjuicios, y la Jueza ayer dispuso medidas cautelares de no innovar con relación a la póliza que no puede ejecutar el municipio y medidas de pruebas para ver si es verdad lo que se indica en la demanda”.
El abogado consideró “insólito que se permita que se de inicio a la ejecución de la obra, se entreguen 138 mil pesos a los contratistas y después, abruptamente, se les rescinda el contrato porque faltaban dos o tres papeles que estaban perdidos”.