El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Un joven fue sentenciado a cinco años y ocho meses por un violento ataque

Samuel Silvano Vargas, de 23 años, fue condenado por la Justicia a cinco años y ocho meses de prisión por un episodio de delitos graves, luego de un proceso de instrucción y juicio que siguió la Dra. Gabriela Ates, y que concluyó con un Juicio Abreviado.
El Tribunal que entendió en la causa dio por probado que el 6 de agosto del año pasado, poco después de la medianoche, un grupo integrado por varias personas, entre ellas Vargas, por cuestiones del momento, aplicaron golpes de puño, con un elemento contundente y finalmente atacaron con un arma blanca tipo cuchillo a Elvio Gabriel Ferreyra.
El ataque le provocó a la víctima varias lesiones, entre ellas una punzo cortante en la cara lateral izquierda del hemotórax izquierdo penetrante en tórax, una herida cortante profunda en la cara anterior superior de ambos hombros de 6 cm de longitud con abundante pérdida de sangre. Esta circunstancia provocó hipotensión arterial e implicaron riesgo de vida.
El seguimiento de la causa permitió probar que en la esquina de Cruz Roja y Dávila un grupo de seis o siete jóvenes comenzaron a arrojar ladrillos contra el inmueble de Ferreyra, con quien habían tenido previamente un altercado verbal. La pedrada terminó con la rotura de los vidrios de la ventana y abollaron la puerta de la entrada de la casa. El nivel de violencia se incrementó progresivamente, sumándose más atacantes, quienes sacaron a Ferreyra a la calle y sobre el pavimento lo golpearon.