El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Reconocimiento a tripulante del ARA Irigoyen como veterano de Malvinas

La Jueza Federal Ana Rojas de Anezim dictó el pasado 21 de Diciembre el fallo con el que reconoce como veterano de guerra de Malvinas al tripulante del Aviso Ara Comandante General Irigoyen, Carlos Roggero.
De tal forma, hace lugar a la demanda interpuesta por Roggero contra el Estado Nacional y el Ministerio de Defensa y ordena la parte demandada para que, por intermedio de quien corresponda y luego de quedar firme la sentencia, incorpore en el haber mensual el suplemento instituido por el decreto 1244/98, y dentro del término de 90 días, contados desde igual término, abone las sumas adeudadas de conformidad con las pautas establecidas en la sentencia.
“La Justicia reconoce que el barco estuvo dentro del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur, cumpliendo tareas vinculadas a la guerra, y saliendo de su concepto de barco fantasma” indicó Roggero.
“Lo que dio la veracidad a su Señoría fueron los libros de navegación, que se pidieron de oficio a la Armada Argentina, y fueron entregados muy desprolijamente, con algunos faltantes de hojas, aunque la verdad salió a la luz” agregó el tripulante del ahora buque museo.
En su presentación ante la Justicia, Roggero “aduce que, al momento de estallar el conflicto bélico con eel Reino Unido, se encontraba prestando servicios para la Armada Argentina a bordo del buque clase “Aviso” Comandante General Irigoyen, cuya función era patrullar desde Ushuaia hasta mar adentro, sobre la plataforma continental y mar internacional”.

Las funciones particulares de la nave eran de aviso y rescate, pero con capacidad de ataque y defensa de aeronaves, teatro para el que, alega, habían recibido instrucción precisa, operando y entrenando asiduamente con armamento antiaéreo de 12 mm. Roggero agrega que fueron sindicados para la búsqueda y defensa de los sobrevivientes del hundimiento del Crucero General Belgrano.