El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Condenaron a ocho años de prisión a un hombre que abusó de una joven oligofrénica

El Tribunal en lo Criminal Nº 1 condenó a un hombre a ocho años de prisión por encontrarlo “autor penalmente responsable del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por haber sido cometido por el guardador de la víctima, aprovechándose de la situación de convivencia”.
Los doctores María Belén Ocariz, Laura Fernández y Cristian Eduardo Ramos consideraron que los elementos incluidos en la causa son probatorios del delito, cometido en forma reiterada durante cuatro años. La Dra. Gabriela Ates fue la Fiscal de Juicio interviniente en la causa.
De acuerdo a lo incluido en la sentencia, y aunque no pueden precisarse fechas exactas, entre los años 2004 y 2008, el sujeto luego condenado (cuya identidad preservamos por el vínculo con la menor) aprovechó la situación de convivencia con la joven hija de su pareja.
El sujeto abusó sexualmente en distintas oportunidades de la víctima desde que tenía trece o catorce años y hasta que tuvo 17 “no pudiendo consentir la menor libremente los abusos a los que fue sometida pues padecía de una oligofrenia moderada”. Como producto del abuso, la víctima tuvo un hijo, que incluso lleva el apellido del abusador.
El delito fue perpetrado en domicilios que compartía la pareja en Gobernador Castro. El hecho fue descubierto cuando la policía investigaba un robo en un campo de Espinillo. La familia vivía en un galpón, y al identificar a la menor, ésta se presenta con un niño de diez meses, al que presenta como hijo de su padrastro.