Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

Ocupantes de los terrenos dicen que asistieron a Ohiler, pero la familia lo niega

Usurpadores, esta mañana, en la Municipalidad
Algunos de los usurpadores de los terrenos pertenecientes a la familia Ohiler, desmintieron hoy, mientras reclamaban frente a la Municipalidad, tener alguna responsabilidad en el incendio intencional de un automóvil.
“Nosotros salimos a socorrerlos como cualquier vecino, como si pasara en alguno de los ranchos. Se le incendió un auto y entre todos se lo apagamos. No fue todo ocasionado fue un accidente” dijeron a la prensa.
Acerca de las sospechas de que algunos de ellos pudieran estar involucrados en el episodio, dijeron: “Es fácil porque estamos nosotros y cualquier hecho involucran a la gente que usurpa. Pero les decir que no hay hechos de inseguridad y que la gente que vive ahí todos los días sale a ganarse el pan como puede y no porque se produjo un accidente tienen que salir a buscar responsables en el barrio Argentino”
Sin embargo, Tatiana, hija del dueño del automóvil que estaba en la casa en esos momentos, negó cualquier ayuda: “Nadie vino a ayudarlo. La única persona que se acercó es otro vecino, que no está en esos terrenos”.