El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

La familia Ohiler abandonó su casa y la demolió para que no la usurpen

Nadia Ohiler confirmó esta mañana, a través de APA Radio San Pedro, que su padre, Juan Carlos, decidió finalmente abandonar la casa familiar que ocupa desde hace más de setenta años. En las últimas semanas, luego de la usurpación de los terrenos que le pertenecen a la familia, se produjeron numerosos ataques contra esa propiedad. El más grave de todos se produjo esta semana, cuando le incendiaron el automóvil.
“La decisión que tomamos es salir. Nos vamos a otro lugar, que tenemos que alquilar, y después se verá lo que se hace con la casa, porque la vamos a tirar abajo, ya que si no la podemos ocupar nosotros, nadie la va a usurpar” indicó la mujer.
Los trabajos de demolición comenzaron esta tarde, a cargo de tres personas y estarían finalizados antes de la noche.
“La idea es empezar a vivir como mi papá y mi hermana se merecen. Lo único que quiero es verlo todos los días, y levantarnos tranquilos, porque cada vez que suenan los bomberos estoy continuamente mirando si van para ese lado. Ahora, si Dios quiere, saldrán y ya está” concluyó.