El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Los detenidos por el hecho en Baradero se negaron a declarar en la Fiscalía

Foto gentileza Emanuel López
Tres de los cuatro detenidos por el hecho ocurrido en Baradero el viernes por la tarde fueron trasladados hoy a la sede de la Fiscalía local.
Un joven de 23 años oriundo del partido de Tigre, y dos hermanos de 28 y 26 años, ambos de Malvinas Argentinas, todos con frondosos prontuarios y quienes ya estuvieron detenidos en unidades penales de la provincia de Buenos Aires, se negaron a declarar, según confirmó el Fiscal Marcelo Manso.
En tanto, el propietario de la vivienda, de apellido Péndola, fue liberado sin prestar declaración, puesto que no existen elementos para dejarlo detenido.
El camión en el que fueron trasladados los detenidos
Foto gentileza Emanuel López
El hecho comenzó alrededor de las 18 horas del viernes, cuando dos policías que recorrían la costa de la vecina ciudad intentaron identificar a dos individuos que estaban pescando. En ese mismo momento, salen sorpresivamente tres personas de una carpa que estaba instalada allí, agreden violentamente a los efectivos, les sacan las armas, y en el patrullero policial se dan a la fuga.
Los dos policías heridos se subieron al Fiat Uno color azul de los malhechores, iniciando una persecución. Los delincuentes se dirigieron al autoclub, tomaron el camino que conduce al cementerio, y en el Barrio Hídrico detuvieron el patrullero, para ingresar en la casa de la familia Péndola. Al advertir que eran perseguidos por la policía, los tomaron como rehenes.
Durante las negociaciones, que estuvieron encabezadas por el Jefe Departamental, Comisario Mayor Prado, los malhechores incluso pidieron comida, y liberaron a la mujer del dueño de casa y a una vecina que estaba en el lugar.
Finalmente, tres de los delincuentes se entregaron, y otros dos se dieron a la fuga. El propietario de la vivienda fue aprehendido hasta tanto se determinara si existía vinculación con los malvivientes.