El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Hallaron nuevos elementos de la batalla de Obligado

Los objetos ya forman parte del Museo del sitio de Obligado.
Tres nuevos elementos pertenecientes a la batalla de Vuelta de Obligado fueron hallados este fin de semana en la localidad.
   Se trata de dos municiones utilizadas por unos fusiles y cañones y una cuchara metálica, todos en estado de corrosión.
   Los descubridores son dos hermanos de 7 y 9 años, Ian y Dylan Salomón, quienes encontraron unas piezas en inmediaciones de la Escuela “Juan B. Thorne” y otras por la cresta de las barrancas.
   El proyectil más pequeño tiene 22 mm de diámetro y semi enterrado junto a parte de una cuchara metálica en igual estado de corrosión. “Es una típica munición de las utilizadas por los fusiles de avancarga que actuaron en la contienda, por ejemplo, el fusil inglés “Tower”, entre otros”, explicaron integrantes del Grupo Conservacionista de Fósiles.
   El otro proyectil mide unos 36 mm de diámetro y “habría correspondido a un falconete, esmeril o culebrina de borda que eran cañones de pequeño calibre que, por lo general, eran adosados a la borda de las lanchas de desembarco montados sobre horquillas que le permitían movilidad para disparar sobre tropas enemigas ubicadas en los puntos de desembarco”, agregaron.
   Los chicos entregaron las piezas a sus padres, quienes los pusieron a disposición del Grupo Conservacionista de Fósiles para que sean depositados en el Museo de Sitio “Batalla de Obligado”.
   Los nuevos elementos se suman, así, a más de un centenar de objetos que ya han sido recuperados en los bosques y caminos del lugar desde 2008.