Aprehendieron a una pareja que sustrajo una chapa de una vivienda

  Un hombre y una mujer, ambos mayores de edad, fueron aprehendidos por efectivos policiales acusados de sustraer una chapa galvanizada del interior de una propiedad privada. El procedimiento tuvo lugar durante la noche del jueves, cuando el personal policial realizaba tareas de recorrida preventiva en la intersección de las calles Alvarado y Cruz Roja. En ese punto, los uniformados interceptaron a la pareja, que llevaba en su poder una chapa galvanizada de 3 metros por 1,10 metros.

FALTAZO (Por Eduardo Campos)

El sábado por la mañana se realizó el acto de asunción de los nuevos secretarios que reemplazan a los separados por el intendente Pablo Guacone de su gabinete.
A la misma no asistieron varios integrantes del Concejo Deliberante argumentando que no habían recibido la correspondiente invitación considerando, simultáneamente, que se trataba de una irrespetuosidad hacia su investidura.
Tal vez mi ignorancia lleve a hacerme algunas preguntas como, por ejemplo: ¿Necesitan sí o sí los ediles una invitación para concurrir a actos del otro poder que tiene el sistema democrático?
Teniendo en cuenta que cada uno de ellos representa a ciudadanos ¿Esto no es algo superior a no recibir una invitación?
Si el no envío de una invitación significa una irrespetuosidad al legislador ¿No es mayor la irrespetuosidad de éste hacia el ciudadano representado?
¿Consultaron a los ciudadanos si deseaban que ellos fueran o no al acto?
¿El respetar la institucionalidad no es algo que va más allá de si se recibe una invitación o no?
Puede suceder que los ediles que pegaron el faltazo tengan la seguridad que, realmente, el intendente y los integrantes del poder ejecutivo no deseaban contar con su presencia en el acto citado. En ese caso deberían decirlo con franqueza a sus representados y a la comunidad en general porque sería una ninguneada lisa y llana del Ejecutivo al HCD.
Mientras ello no se haga quedará, al menos en mi, la sensación que los legisladores sampedrinos hicieron prevalecer una mezquina especulación política por sobre un acto de gobierno al que la representación ciudadana que tienen sobre sus espaldas (y a la que juraron no defraudar) exigía que estuvieran presentes con o sin invitación.