Fiesta del Durazno: Pilar Sánchez e Ismael Frías son los Embajadores y Jorge Taurizano ganó el Oro por su producción

La 26.ª Fiesta Provincial del Durazno y la Producción vivió este sábado una jornada a plena fiesta en en las instalaciones del Club Agricultores.  Además de los artistas sobre el escenario, se vivió la premiación de los mejores ejemplares de la temporada y la elección de los nuevos representantes de la festividad para el período 2026. En el marco del tradicional Certamen del Durazno, el máximo galardón fue para el productor Jorge Taurizano, quien recibió el premio de Oro por la calidad de su producción. El podio se completó con la distinción de Plata para TomJug y el Bronce para El Pampero, mientras que los productores Marcelo Rosales y Rubén Artigues recibieron la primera y segunda mención especial, respectivamente.

Scollo y su pasión por la palabra (publicado en Página 12 el 19/04/10)

Desde diciembre de 1975 hasta 1978, según su legajo, el suboficial Abel Scollo estuvo en comisión en la Zona IV, que dependía de Campo de Mayo e incluía San Nicolás, Campana y Baradero. “Andamos en la lucha contra los terros”, contaba. Como tampoco ocultó sus tareas sucias mientras regían las leyes de impunidad, abundan testigos que lo incriminan.

Víctor Hofer le contó a su prima que se sentía “perseguido y vigilado” por Scollo, quien le pidió plata a su hermano “para sacarlo de una lista negra”. Ante la negativa, le advirtió: “Nunca vayas a las estaciones de Zárate o Campana porque te voy a levantar”. Los Hofer fueron secuestrados en abril de 1976, igual que Rubén Di Pasqua y Rubén Reynoso, visto en cautiverio en la Brigada de San Nicolás. Habrían estado en un centro clandestino en la vieja escuela de Campo Salles, sobre Ruta 188. Los cadáveres de Oscar Hofer y Reynoso aparecieron en el Río de la Plata con típicos signos de los ejecutados en vuelos. Otro testigo apuntó que Scollo dejó de asistir al teatro tras los secuestros. Cuando los Hofer llevaban años desaparecidos, contó la prima, Scollo extorsionó a la familia. En 1993 lo encontró como vocero del intendente. Lo acusó por las desapariciones y “le cambió el semblante”. Entonces comenzó a sufrir “persecuciones” desde la radio.

Un vecino lo vio comandar un operativo en Campana. Scollo lo admitió en televisión. “A esos dos póngamelos contra la pared, son subversivos”, ordenó. Recordó que “tenía un grupo de soldados”, que llevaba una carpeta con “documentación de subversivos” y que se disfrazaba con “anteojos ahumados”. A un periodista le dijo que “esos operativos eran rutinarios”. Tres testigos fueron incluidos en programas de protección tras recibir amenazas. En noviembre, el fiscal Juan Murray pidió la detención de Scollo. El mes pasado, en una carilla y media, Villafuerte Ruzo escribió que “por el momento” no encontraba “motivaciones”. Murray apeló y le reclamó al juez que deje de entorpecer la investigación.

Nota firmada por Diego Martínez