El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

El hijo de Rubén Reynoso habló sobre la detención de Cesar Scollo

Juan Carlos Reynoso, hijo del desaparecido Rubén Reynoso, habló esta mañana a través de APA Radio San Pedro sobre la posibilidad de que Cesar Scollo haya tenido participación en el secuestro de su padre.

“Lo que sabía eran comentarios, no había nada seguro, pero hablaban de él y varias personas más. Y el otro día me lo aseguraron en una nota que habían leído en el diario y nada más que eso” indicó Reynoso en referencia a la información publicada en Página 12.

“Eran comentarios, rumores, y nada más que eso. Han tomado contacto por el caso de un compañero desaparecido junto con mi papá, aunque no se sabían ciertos detalles que ahora se saben” agregó.

Sobre la experiencia de su familia, Reynoso dijo que “estuvimos muchos años sin saber si estaba vivo o muerto, hasta la década del noventa”.

El hijo de uno de los desaparecidos locales habló también sobre la persecución que sufrió él mismo: “Después que llevaron a mi papá yo sufrí un allanamiento y doy gracias que no estaba, por personal de la Fuerza Aérea. Vivía en una pensión en calle Belgrano, frente a la panadería de Rotundo, me esperaron, a partir de ahí empezó una persecución y tuve la estupidez de presentarme junto a mi esposa, así que me tuvieron un día completo a mi y mi esposa con un bombardeo de preguntas". Inmediatamente después, debio escapar de San Pedro: "Un comisario conocido me dijo que me mandara a mudar porque iba a desaparecer yo también. Después que volví a San Pedro cuando mi señora estaba por dar a luz, me fue muy difícil conseguir trabajo. No se si figuraba en listas o qué pero pasados quince años, el único trabajo fijo que conseguí fue como chofer de una estación de servicio”.