Alumnos de cuarto año realizaron su promesa de lealtad en el acto oficial por el Día de la Bandera

 San Pedro conmemoró hoy el Día de la Bandera con un acto oficial en homenaje al General Manuel Belgrano, al cumplirse un nuevo aniversario de su fallecimiento, ocurrido el 20 de junio de 1820. La ceremonia central estuvo marcada por la tradicional promesa de lealtad a la insignia patria efectuada por alumnos y alumnas de cuarto año de las escuelas primarias del distrito, quienes asistieron acompañados por la comunidad educativa y sus familias. El encuentro fue encabezado por el intendente Cecilio Salazar, junto al presidente del Honorable Concejo Deliberante, Martín Baraybar. También participaron del homenaje concejales, funcionarios municipales, autoridades educativas del Consejo Escolar, Veteranos de Malvinas, Soldados Continentales, miembros de fuerzas de seguridad, Prefectura Naval Argentina, Bomberos Voluntarios y representantes de instituciones intermedias de la localidad.

El hijo de Rubén Reynoso habló sobre la detención de Cesar Scollo

Juan Carlos Reynoso, hijo del desaparecido Rubén Reynoso, habló esta mañana a través de APA Radio San Pedro sobre la posibilidad de que Cesar Scollo haya tenido participación en el secuestro de su padre.

“Lo que sabía eran comentarios, no había nada seguro, pero hablaban de él y varias personas más. Y el otro día me lo aseguraron en una nota que habían leído en el diario y nada más que eso” indicó Reynoso en referencia a la información publicada en Página 12.

“Eran comentarios, rumores, y nada más que eso. Han tomado contacto por el caso de un compañero desaparecido junto con mi papá, aunque no se sabían ciertos detalles que ahora se saben” agregó.

Sobre la experiencia de su familia, Reynoso dijo que “estuvimos muchos años sin saber si estaba vivo o muerto, hasta la década del noventa”.

El hijo de uno de los desaparecidos locales habló también sobre la persecución que sufrió él mismo: “Después que llevaron a mi papá yo sufrí un allanamiento y doy gracias que no estaba, por personal de la Fuerza Aérea. Vivía en una pensión en calle Belgrano, frente a la panadería de Rotundo, me esperaron, a partir de ahí empezó una persecución y tuve la estupidez de presentarme junto a mi esposa, así que me tuvieron un día completo a mi y mi esposa con un bombardeo de preguntas". Inmediatamente después, debio escapar de San Pedro: "Un comisario conocido me dijo que me mandara a mudar porque iba a desaparecer yo también. Después que volví a San Pedro cuando mi señora estaba por dar a luz, me fue muy difícil conseguir trabajo. No se si figuraba en listas o qué pero pasados quince años, el único trabajo fijo que conseguí fue como chofer de una estación de servicio”.