El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Encuentran restos de un animal similar a un camello de 10 mil años de antigüedad

Un nuevo género de mamífero fósil se suma a la lista hallada en la Reserva Paleontológica “Campo Spósito”, en pleno Bajo del Tala.
La última campaña de prospección realizada días atrás por el Grupo Conservacionista de Fósiles en el yacimiento arrojó como resultado el hallazgo y recuperación de las dos ramas mandibulares de un animal llamado Macrauchenia, un herbívoro autóctono de Sudamérica que habitó durante gran parte del Pleistoceno y se extinguió hace unos 8.000 a 10.000 años atrás, aproximadamente. Macrauchenia, de apariencia similar a un camello actual, fue uno de los mamíferos más llamativos de los últimos 2 millones de años debido a la particular forma de su boca que terminaba con una prolongación del labio superior en forma de pequeña “trompa”. Este labio prensil era una adaptación evolutiva que le permitía arrancar con suma facilidad las hierbas de las cuales se alimentaba, otorgándole una extraña apariencia al rostro de este animal.
Este género no dejó representantes y se extinguió para siempre poco tiempo después que el hombre comenzara a colonizar el continente sudamericano. En algunos sitios arqueológicos, como en Arroyo Seco, se han hallado restos de Macrauchenia con signos de haber sido utilizados por los humanos como fuente de alimento.
El hallazgo de las piezas óseas fue realizado en uno de los laterales de la Reserva, contra la pared de barrancas que bordea el lugar, y fue necesaria una tarde de cuidadosos trabajos para poder retirar el sedimento que las cubría sin dañar a los valiosos fósiles.El reciente descubrimiento de las mandíbulas fosilizadas de una Macrauchenia en Campo Spósito es un hecho significativo debido a que es el primer registro de estos animales en ese yacimiento.