Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

La nocturnidad, a cargo de la policía

Por segunda noche consecutiva, la policía debió tomar a su cargo el control de la nocturnidad en la zona céntrica de la ciudad, ante el quite de colaboración del personal de Inspección General.
“El trabajo ha sido bastante amplio y sacrificado, porque tuvimos que afrontar el tema de seguridad en los locales de expansión nocturna contando solamente con la colaboración del Inspector Bronce” explicó el Jefe Distrital, Comisario Oscar Sequeira.
El titular de la policía de San Pedro explicó que “se detuvieron personas con averiguación de antecedentes, pero en líneas generales no hubo problemas a la salida de los locales, y volvieron a colaborar los comerciantes, porque coordinamos el horario de salida”.
El operativo empleó el mecanismo conocido como “saturación” en la zona céntrica hasta el horario de salida de los boliches, y posteriormente los móviles policiales se desplazaron hacia la periferia.